ADENOMA DE GLANDULAS PERIANALES

También llamado adenoma de glándulas hepatoides, perianales o circunanales. Se trata de una lesión neoplásica de carácter benigno, de inducción hormonal, muy frecuente en el macho geriátrico canino no castrado, y en el caso de que aparezcan ulceraciones superficiales,  produce molestias y dificultades de cara a la defecación.

El tratamiento indicado consiste en la resección de la masa o las masas tumorales, aconsejando la castración conjunta para evitar recidivas. El pronóstico tras la intervención es muy bueno.

Los adenomas de las glándulas hepatoides tienen un paciente modelo y una presentación característica: perro no castrado, de avanzada edad y con una o varias masas cutáneas alrededor del ano que producen molestias, y una gran tendencia al sangrado. Debemos siempre y como cualquier masa tumoral una vez reseccionada, enviarla para su análisis anatomopatólogo, en este caso el diagnóstico diferencial con un carcinoma o con un adenocarcinoma de glándulas apocrinas es importante, por el peor pronóstico de estos dos últimos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se presenta nuestro paciente Yack, Golden retriever, macho no castrado de 8 años con un  nódulo perianal de 2cm de diámetro sangrante y con unos cuatro meses de evolución. La anamnesis y exploración del paciente nos ayuda mucho a definir el problema, después de la toma de muestras por PAF y estudio citológico posterior, el tratamiento parece claro. la indicación quirúrgica es obligada y se cita a Yack para prequirurgico y posterior cirugía de resección del nódulo perianal y orquiectomía conjunta.

 

 

 

 

 

 

Es aconsejable vaciar el intestino grueso antes de la intervención, por ello el ayuno previo es importante. Si bien no es una cirugía con un grado de dificultad alto, es importante conocer la técnica y la zona quirúrgica con el fin de evitar problemas importantes a nuestro paciente (hemorragia, dolor innecesario o incontinencia).

Poniéndonos siempre en manos de un buen profesional, evitaremos la mínima reacción tisular una buena adherencia del tejido blando. La mano del cirujano es fundamental para realizar una sutura con una mínima tensión posible pero con la seguridad suficiente, ya que el animal va a realizar mucho esfuerzo sobre la sutura en la defecación.

En este caso clínico el adenoma se presentaba a un solo lado y aunque la resección fue amplia, no hubo complicación alguna, pues las intervenciones quirúrgicas tempranas tienen siempre mejor pronóstico que si dejamos que la neoplasia crezca y alcance mayor tamaño. A la semana después de la revisión Yack  ya hacía una vida totalmente normal y sus dueños ahora tienen la tranquilidad de que en este sentido su mascota, no va a tener ningún problema o complicación posterior. Hemos ganado en calidad de vida para él !!

Tenemos que tener en cuenta que lo típico y habitual del proceso no nos debe alejar de nuestro deber de realizar la biopsia tras la resección del tumor. Por eso remitimos el nódulo reseccionado a Yack a nuestro laboratorio de referencia para un informe de Anatomía Patológica, que para tranquilidad de sus dueños nos confirma el diagnóstico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la clínica veterinaria María J. Cabeza, la prevención es parte fundamental en todos nuestros protocolos de actuación, más si cabe en el tema que nos ocupa hoy, pues la clave en oncología es la detección precoz del proceso. Para nosotros, la mayor probabilidad de éxito reside en identificar lesiones pre-cancerosas y factores de riesgo, de ahí la importancia de los chequeos geriátricos, las revisiones periódicas y la implicación de los dueños de nuestros pacientes en acudir a la consulta cuando adviertan síntomas anormales en su mascota.

http://mariacabeza.com/especialidades-medicas/

 

Fuente: Romairone Duarte, A.; Cartagena Albertus, J.C., 2014. Atlas de tumores. Oncología en la clínica diaria.  Ed: Servet.

Foale R., Demetriou J., 2011. Oncología de pequeños animales. Ed: Eselvier Saunders.