ARTROPLASTIA DE CADERA EN GATOS

La artroplastia de escisión de la cabeza y cuello del fémur es un procedimiento quirúrgico relativamente frecuente en nuestra clínica de pequeños animales. Generalmente utilizamos esta técnica de traumatología veterinaria para corregir deformidades articulares de la cadera en pacientes cuyo peso no exceda de 20-25 kg.

En el caso de hoy se recibe a Curro de urgencia, un gato común europeo de tan solo 6 meses de edad por el atropello de un coche. Presenta una cojera de la extremidad posterior derecha y un fuerte dolor al manejo. Se estabiliza al animal y se le administra tratamiento para el dolor junto con unas sedación ligera para tranquilizarlo. Posteriormente se  realiza un chequeo completo para valorar el estado general de nuestro paciente y posibles daños postraumáticos, mediante exploración física, analítica completa, radiografías de tórax, abdomen y extremidades. La analítica es totalmente normal y no se observan daños a nivel cardiovascular ni orgánico en nuestro paciente. Tampoco se observan anomalías en las radiografías abdominal ni torácica pero sí  se detecta una fractura a nivel del cuello de la cabeza del fémur del lado derecho.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez que observamos que el paciente está hemodinámicamente estable y no ha habido otros daños, se decide intervenir a Curro de esta fractura, ya que la cirugía es la mejor opción en estos casos. El problema si no se opera, es que la fractura soldaría mal y Curro podría quedar cojo para siempre por una mala unión de la fractura.

Se realiza a Curro por tanto una Artroplastia, que consiste en la extracción de la cabeza del fémur que queda suelta en la articulación, separarla de la concavidad que llamamos acetábulo de la cadera, y dejar la zona sin cabeza del fémur, lo mas lisa posible, limándola para que luego no provoque dolor en el animal. Tras la realización de la cirugía, la musculatura de los glúteos sustituye inicialmente al soporte óseo y con el tiempo se forma primero una red de fibrina y luego una falsa articulación que compensan el defecto articular y el paciente podrá caminar e incluso correr con relativa normalidad. El dolor se elimina al anularse el contacto entre el fémur y la pelvis por interposición de tejido de cicatrización, sólamente debido a que la extremidad será un poco más corta y hay cierta pérdida del grado de movimiento, en ocasiones el paciente tiene una marcha algo anormal, más acentuada en pacientes de talla grande. En animales de menor talla como es nuestro caso y más siendo un gato la recuperación es prácticamente completa.

 

 

 

 

 

 

Esta cirugía se utiliza además cuando existe alguna patología en la articulación coxofemoral, principalmente en casos de luxaciones crónicas, fracturas que comprometan el acetábulo, la cabeza ó cuello del fémur, enfermedad de necrosis avascular de la cabeza del femur, e incluso en casos de enfermedad degenerativa articular y osteoartrosis crónica como resultado de una displasia de cadera, si no es viable una prótesis por economía, como mal menor puede realizarse una artroplastia que mejorará mucho la calidad de vida del paciente.

En tan solo dos meses, ambas caderas se han equilibrado perfectamente y actualmente nuestro Curro ha recuperado totalmente la musculatura de la extremidad, ha ganado peso y es un gato feliz que corre con total normalidad y  no presenta ningún signo de dolor.

Si tienes una urgencia con tu mascota, no lo dudes y ven a la clínica veterinaria en León María J.Cabeza, recibirás la mejor atención para tu mascota y en muy poco tiempo la tendrás de nuevo contigo sana y feliz.

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