BOLAS DE PELO O TRICOBEZOARES EN GATOS

Hoy os vamos a hablar de un problema bastante común en gatos, al que normalmente los propietarios no le suelen dar la importancia que realmente tiene, pero que si no se trata a tiempo nos puede producir serios problemas especialmente a nuestro gatit@. Estamos hablando de las famosas bolas de pelo o  tricobezoares.

Son acúmulos de pelo en el aparato digestivo de los gatos, que se producen porque los gatos son animales que se asean mucho, se lamen y acicalan para mantener su pelo en condiciones ideales y esto se agrava por la forma singular y disposición de las papilas filiformes de la lengua de los gatos. Ingieren por tanto accidentalmente grandes cantidades de pelo muerto que al mezclarse con la comida y los fluidos del estómago forman bolas de pelo que normalmente se expulsan junto con las heces o ellos mismos regurgitan o vomitan en condiciones normales.

El problema surge cuando estas bolas de pelo, quedan retenidas y no se pueden expulsar, provocando una obstrucción intestinal que puede resultar fatal para la vida del gato si no se acude con urgencia a la clínica veterinaria.

Como siempre os decimos la prevención es fundamental y la observación es la clave para detectar cualquier anomalía y tratarla a tiempo. Normalmente los gatos que tienen bolas de pelo, suelen encontrarse inquietos, desganados, vomitan, respiran con dificultad, bajan de peso, tosen o están estreñidos. Estos síntomas son claves para acudir al veterinario inmediatamente y ver que puede estar pasando.

Un buen cepillado diario sobre todo en la época de muda nos ayudará a prevenir las bolas de pelo y una alimentación adecuada también nos ayudará para evitar obstrucción intestinal. La malta o la hierba para gatos nos ayudarán también a expulsar las bolas de pelo o a purgarse. Pregúntanos en la clínica veterinaria sobre que dietas son adecuadas para evitar recurrencias.

En el caso de hoy se presenta Neko un gato común europeo de 2 años, con hipertermia, anorexia, vómitos y marcada deshidratación. Los dueños refieren que lleva dos días sin comer, triste y que con frecuencia vomitaba bolas de pelo. Se le hacen pruebas radiológicas y analítica completa para evaluar el estado general del paciente. Puesto que su estado es grave, se le hospitaliza para proceder a su estabilización con fluidoterapia intensiva y tratamiento en la clínica durante dos días.

 

 

 

 

 

 

En las pruebas de radiología y ecografía se ve una obstrucción intestinal que impide que el gato pueda alimentarse. Se valora posible intervención quirúrgica si no mejora; pero a la vista del estado del gatito  optamos por ser  más conservadores y le damos un margen de dos días más,  pues se observa en ecografía que tenemos tránsito intestinal. Al cuarto día el gatito ya tolera perfectamente alimentación por sonda y le damos el alta definitiva a los siete días de hospitalización.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se le prescribe una dieta especial para evitar la formación de bolas de pelo, malta dos veces por semana y cepillado frecuente para evitar otra recaida.

Aunque esta es una causa de obstrucción característica de los gatos, no debemos olvidar que las causas más frecuentes de obstrucción intestinal son por presencia de un cuerpo extraño en el espacio intraluminal. Los más más frecuentes en el gato son la ingestión de un cuerpo extraño lineal  como un hilo, cuerdas, etc, produciendo esto un cuadro muy grave de obstrucción intestinal con el plegamiento de las asas intestinales encima del cuerpo lineal que está anclado en la base de la lengua o en el píloro para intentar hacerlo avanzar.

El problema de las obstrucciones intestinales tanto parciales como totales, es que pueden comprometer la integridad vascular del intestino, produciendo necrosis de tejidos y dependiendo del tiempo que transcurra desde la aparición del problema, el pronóstico será más o menos grave. En este caso la solución casi siempre es quirúrgica, estabilizando antes a nuestros pacientes para corregir desequilibrios de electrolitos y tratamiento de cobertura para las infecciones secundarias.

Tanto en un caso como en otro, si nuestro gato presenta los síntomas comentados anteriormente debemos acudir a la clínica veterinaria lo antes posible, para valorar cual es el problema y establecer un diagnóstico y un tratamiento precoz.

Recordad que cualquier obstrucción intestinal es considerada una urgencia en veterinaria y cualquier compromiso en cualquier tramo de la vascularización del aparato digestivo puede crear necrosis de tejidos, dificultando mucho más a posteriori la resolución quirúrgica en su caso. Por eso acude lo antes posible para una solución y recuperación lo menos traumática posible para tu mascota.

En la Clínica Veterinaria María J.Cabeza somos clínica amigable con los gatos, por eso tu gatit@ dispondrá en todo momento de una hospitalización agradable y tranquila, con un ambiente adaptado a su condición de felino.

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