COMPRENDER EL ESTADO DE ÁNIMO DE UN GATO:

El gato común (Felis silvestris catus) es un animal doméstico desde hace unos 9500 años. En términos evolutivos   supone, no obstante, poco tiempo.

De carácter  independiente y enigmático ; quizás  por ello  sea la mascota más popular.

Puede  que  si lees estas líneas  seas el afortunado  dueño/a  de  alguno de estos maravillosos felinos.

Más complejos  emocionalmente que  los perros, los gatos se expresan  y comportan de modo diferente  a como lo hacen aquellos. Por ello  es importante  conocer un poco cómo se comporta  tu mascota para  poder entenderla.  De esos  cambios  se pueden extraer algunas  conclusiones sencillas en relación, por ejemplo, a su estado de ánimo: si tu gato está  feliz, está deprimido o enfermo. Por ello, vamos a intentar explicar    alguna de estas conductas, sin olvidar que cada gato tiene su propia personalidad, y que no  existe un único patrón para todos los ellos, pero  es el cambio de ese comportamiento  individual , el aspecto fundamental a tener en cuenta en tu gato.

Rasgos que indican que tu gato es feliz:

-Levanta la cola bien erguida con la punta ligeramente arqueada, y en ocasiones la agita.

- Tiene las orejas levantadas y los ojos medio cerrados.

- Frotará su cara y su cuerpo contigo.

-Los gatos suelen ser muy comunicativos; los tonos agudos indican generalmente felicidad, los graves implican frustración e impaciencia.  Sin embargo, existen gatos muy silenciosos.

- El ronroneo en general indica que el gato está feliz, aunque no siempre. Es importante que observes como ronronea, porque si lo hace de continuo o de forma distinta  podría indicarte  significar que el gato no se encuentra bien.

- Vigila si hace ruiditos como gorjeos. Es un tipo de murmullo que  emiten los gatos en  situaciones placenteras, a modo de “risa”. No es un sonido vocálico pero es fácilmente reconocible.

-Los gatos son muy inteligentes, si te necesitan,  tratarán de llamar tu atención. Si  tu gato suele ser bastante independiente  y  tranquilo y de repente ha dejado de serlo, sabrás que algo le sucede; lo mismo ocurrirá si el cambio se produce en sentido contrario.

-Cuando se tumba de espaldas con las patas estiradas estará  expresando relajación, confianza y   felicidad.

Gato feliz boca arriba con patas estiradas

 

-Pedalea con sus patas en tu regazo: este comportamiento recuerda su relación materno filial, de cachorro con su madre cuando  estimula primero  las glándulas mamarias de su madre y asociando dicho comportamiento después  al placer de la lactación. Por ello, cuanto están sanos  y contentos, tienden a efectuar ese mismo gesto.

- El gato es un animal muy inquieto e inteligente, al que le encanta curiosear en su entorno. Unos observan desde la distancia (los más tímidos), otros tocan todo.  En cualquier caso, cuando  pierde interés por las cosas, es un comportamiento que debería alarmarnos.

 

-Cuando un gato pasa a ser adulto, aproximadamente al año de edad, cambia su modo de jugar y  puede ser menos activo; es normal, pero un  felino debe jugar toda su vida, por ello si deja de hacerlo, nos debemos preocupar ; seguramente  a tu gato le sucede algo.

-Tu mascota pasa gran parte de día acicalándose. El gato es un animal extremadamente limpio y además, limpia a las mascotas con las que se lleva bien como puro acto social.

 

Qué hacer si tu gato no está feliz:

 

Es muy importante saber si tu gato está triste, pues es una clara señal de que lo debes llevar a la consulta veterinaria, porque si bien podría ser un simple estado emocional,  también podría ser en realidad la consecuencia de alguna patología.  ¿Cuándo debemos preocuparnos entonces?. Por ejemplo:

-Tu gato no come o ha perdido apetito.

-Tiende  a esconderse bajo la cama o el sofá.

-Ha dejado de asearse.

-Ya no usa el arenero o hace sus necesidades fuera de la caja.

-Era un gato cariñoso y se ha vuelto arisco, o  al contrario.

-No tiene interés por jugar con nada.

-Pese a su  tendencia natural  de  ser “dormilones”, el tuyo duerme mucho más que antes.

-Cambio de la frecuencia de maullidos. Por ejemplo, un gato silencioso que ahora no para de maullar.

-Se ha vuelto agresivo y bufa mucho.

 

Causas posibles de que tu gato esté triste:

-Enfermedad.

-Fallecimiento o pérdida de ser querido.

-Cambios importantes en su vida, como una mudanza o una nueva mascota en la casa. En ese sentido los gatos tienden a ser bastante celosos de su espacio y del amor de sus dueños. Por ello una nueva mascota les puede enfurecer, y un cambio de colocación de un mueble, por ejemplo, les puede hacer sentirse extraños. En este sentido, es importante permitirles disponer en la casa de un lugar alto desde el cual observar todo lo que ocurre en la casa.

Por último, te recomendamos que no olvides acudir a  nuestra clínica veterinaria si observas en tu gato una conducta anómala  o un cambio en su comportamiento , es posible que le ocurra algo , “los gatos no son raros” ,son diferentes  y los problemas se resuelven mucho mejor cuanto antes se diagnostiquen ; consúltanos y te aconsejaremos.

Si quieres saber más sobre el comportamiento de estos simpáticos felinos, te recomendados que leas: Comportamiento y costumbres de los gatos.