DERMATITIS ALERGICA A LA PICADURA DE PULGA

La dermatitis alérgica a la picadura de pulga (DAPP)  es la enfermedad alérgica más frecuente del mundo. Sin embargo no todos los animales infestados por pulgas desarrollan alergia a su picadura.

Los animales se infectan con pulgas del medio ambiente, por tanto en un lugar donde hay infestación por pulgas es muy probable que si hay perros que pasean o descansan acaben muy fácilmente infectados. Posteriormente estas pulgas a través de la picadura se van a alimentar chupando sangre e inyectando a su vez saliva y otros agentes patógenos como virus, bacterias y parásitos. Las hembras ponen huevos que caen al suelo formando larvas y pupas de las que saldrán nuevas pulgas. Debemos tener en cuenta que la vida media de una pulga es de 50 días y en ese tiempo puede llegar a poner 2000 huevos. Si eliminamos las pulgas de nuestra mascota evitaremos que estas sigan poniendo huevos y evitaremos que el ciclo se perpetúe.

La alergia se produce en algunos individuos por reacción del propio organismo ante esta sustancia extraña (la saliva de la pulga). Esto va a depender en gran medida del sistema inmune de cada mascota, algunas la toleran y otras la rechazan reaccionando para atacarla, produciéndose con cada picadura un estímulo que puede llegar a producir cuadros muy severos de picor y rascado.

Si estos picores y rascados se prolongan en el tiempo observaremos en nuestra mascota pérdida de pelo y heridas por mordisqueado o rascado. En procesos crónicos y más avanzados podemos llegar a tener la piel sin pelo, negruzca y con nódulos. Las zonas afectadas suelen ser la grupa, base de la cola y abdomen aunque pueden verse afectadas también otras zonas.

 

 

 

 

 

La existencia de pulgas o sus heces en un animal con DAPP, con picores y rascados, nos confirman el diagnóstico; sin embargo no siempre están presentes y entonces el llegar a diagnosticar esta enfermedad es muy difícil. Lo más sencillo ante una sospecha de DAPP es tratar siempre y realizar un control exhaustivo de las pulgas, si se produce la curación entonces esto nos confirmará el diagnóstico.

Por otra parte siempre que nuestra mascota tenga un problema de tipo alérgico, sea por DAPP, de tipo alimentario o atopia; debemos siempre comenzar el protocolo de diagnosis con el tratamiento contra pulgas para poder descartarlo.

Por qué es tan importante en el tratamiento contra DAPP un control extricto de las pulgas?, pues porque en los animales que son alérgicos a esta picadura basta con unas pocas picaduras para desencadenar un proceso dermatológico grave. Debemos actuar por tanto en todos los ciclos de este parásito (huevos, larvas y adultos), no solo en el animal, sino también en el medio ambiente que lo rodea y todos los animales que estén con él.

Existen productos altamente efectivos y seguros para actuar en todos estos frentes y que matan todas las pulgas en pocas horas y evitan la contaminación ambiental. Si somos constantes y realizamos este tratamiento de forma ininterrumpida y regular, conseguiremos controlar la infestación y que no vuelva a infectarse el entorno de nuestra mascota. Asimismo también conseguiremos que las picaduras vayan disminuyendo y los síntomas asociados de la DAPP en nuestra mascota también.

Debemos actuar en todos los frentes a la vez, tratar contra adultos pero también contra formas inmaduras (huevos y larvas), porque si dejamos éstos últimos habrá nuevos adultos que pondrán nuevamente huevos. El mejor sistema es un antiparasitario externo completo contra formas adultas e inmaduras de este parásito que te recomendará tu veterinario. Se deben tratar además no solo el animal afectado, sino también todos los animales de la casa que están en contacto con él.  Sobre el medio ambiente debemos aspirar y lavar muy bien, incidiendo sobre todo en las zonas de descanso y tratando posteriormente con inhibidores de formas juveniles.

 

 

 

 

 

 

 

 

Si llevamos a cabo todas estas recomendaciones, notaremos en pocos días que nuestra mascota deja de rascarse y habrá una gran mejoría en los síntomas asociados a la DAPP. Si por el contrario partimos de un cuadro crónico o durante esos primeros días el rascado es importante y vuestra mascota se hace heridas, os recomendamos acudir a la clínica veterinaria para que el veterinario os recete un medicamento y así conseguir un mayor confort mientras el el paciente no mejora lo suficiente. Además, si tenemos graves heridas puede ser necesario apoyar esta terapia con un tratamiento antibiótico o baños que os pautaremos desde la clínica veterinaria asegurando una curación completa del animal.

Desde la clínica veterinaria María J.Cabeza, desarrollamos la Medicina Preventiva como uno de los puntales en los que basar la calidad de vida de nuestros pacientes. En cuanto a la Dermatitis Alérgica a la Picadura de Pulga de la que os hablamos hoy,  es fundamental este punto, mediante una desparasitación mensual regular podemos conseguir una curación efectiva de las mascotas que sufran este problema. Además de prevenir el contagio de otras muchas enfermedades de las que son portadores todos estos parásitos.

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