DERMATITIS ATOPICA

La dermatitis atópica es una enfermedad muy compleja, crónica y que se presenta con frecuencia en nuestras consultas de dermatología.  Suele ser más frecuente en perros pero también tenemos gatos afectados por esta enfermedad, manifestándose con picor, inflamación  y  provocando una alteración de la barrera epidérmica.

La edad típica en la que se suele manifestar es entre los 6 meses y los 3 años, afectando al 15% de los perros y al 30% en razas predispuestas como el West Highland White Terrier, Bulldog Francés, Shar Pei, Boxer, Labrador o Pastor Alemán.

El origen es por tanto genético, provocando en el individuo una reacción de hipersensibilidad frente a determinados alérgenos que causan una reacción inflamatoria alérgica crónica de la piel.  Es decir el perro se rasca porque le pica y se provoca un autotraumatismo con alteración de la barrera cutánea y heridas abiertas que a su vez crean infecciones secundarias.  A partir de este momento nuestra mascota entra en un bucle del que es difícil salir mientras no cese la acción del alérgeno, porque la infección provoca más inflamación y las heridas abiertas favorecen la penetración de los alérgenos.

 

 

 

 

 

 

 

Para llegar al diagnóstico de esta enfermedad en nuestra clínica veterinaria seguimos un protocolo de piel muy estricto, con el que podemos descartar muchas otras causas: infecciosas, parasitarias, alimentarias, etc… que cursan con síntomas similares, pero que en muchos de estos casos se curan con un tratamiento adecuado.

Al contrario de estas anteriores y es algo que debemos tener muy presente, la dermatitis atópica es una enfermedad que no se cura, solo podemos controlarla. Por eso en la Clínica Veterinaria María J.Cabeza dedicamos tiempo en explicar a los propietarios la enfermedad y su posible evolución,  ya que gran parte del éxito está en la implicación de los mismos en el manejo de su mascota.

Nuestro objetivo como dermatólogos veterinarios es conseguir una vez diagnosticado el problema: una piel sana y menos vulnerable. Para ello debemos primero recuperar la integridad de la piel con un tratamiento específico para tu mascota,  aliviando al mismo tiempo los síntomas de picor e inflamación en la piel.

Para poder controlar la dermatitis atópica,  debemos tener en cuenta todo aquello que pueda influir en el desarrollo de esta enfermedad y será el veterinario dermatólogo quien paute las revisiones y tratamientos más adecuados en función de la sintomatología y la evolución de nuestro paciente.

 

 

 

 

 

 

 

Es importante evitar la exposición a alérgenos como los ácaros, cuidando la limpieza y lavado de cunas, así como el aspirado con filtros adecuados, incluso si es necesario se puede utilizar un acaricida cada 2-3 meses en la vivienda. Lo mismo para los pólenes, evitando parques con céspedes recién cortados y limpiando al animal después del paseo. El cepillado y baño frecuentes también ayudan a mantener la piel limpia y a eliminar alérgenos.

Un elemento importantísimo para el control de esta enfermedad es el factor ambiental y de comportamiento, pues los animales tanto perros como gatos que son más nerviosos pueden tener debido al estrés un umbral de prurito (picor) más bajo.

En la clínica veterinaria María J.Cabeza cuidamos en todo momento que nuestros pacientes no sufran de estrés cuando vienen a la clínica, trabajamos con cita para no hacerles esperar, tenemos salas canina y felina con un ambiente y medios adaptados para cada situación y manejo.

Por supuesto y como venimos recordando durante todo el año debemos tener a nuestras mascotas correctamente desparasitadas por dentro y por fuera, para evitar que éstas sean portadoras de cualquier parásito que pueda colonizar luego nuestra vivienda; agravando no solo el cuadro de nuestra enfermedad atópica, sino que puede convertirse en un problema  de salud para el resto de la familia  mucho más costoso de erradicar a posteriori.

Si a lo largo del año o de forma estacional se producen recaídas tanto por excesivo rascado como por infecciones secundarias, debemos acudir siempre al veterinario para que nos recete un tratamiento curativo antes de que el proceso empeore. Incluso si el veterinario dermatólogo lo considera se puede mantener durante el tiempo que sea necesario una medicación que controle la atopia, existiendo en el mercado varias opciones que se adaptan mejor según cada caso. Hoy por hoy se ha avanzado mucho en este sentido y la inmunoterapia ofrece a los clínicos unas posibilidades que hace unos años eran impensables, todo para que nuestros pequeños se mantengan controlados con las mejores garantías y sin efectos secundarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como refuerzo al tratamiento de la dermatitis atópica canina y felina en nuestra clínica veterinaria en León contamos con un exclusivo servicio de dermoterapia adaptado a cada paciente, ya que los baños frecuentes son fundamentales para el control de la enfermedad. Por un lado tratamos con champús específicos al problema de piel asociado, hidratamos la piel, arrastramos los alérgenos y refrescamos a nuestra mascota aliviando así el picor.

Una buena alimentación también es muy importante para mantener una piel sana, con los nutrientes necesarios, con suplementación de unos buenos ácidos grasos y si es necesario existen en el mercado dietas específicas para problemas dérmicos que ayudan al bienestar de nuestras mascotas.

Aunque parezcan muchas cosas, la complejidad de esta enfermedad exige establecer una rutina en todas ellas, y ese es el secreto de tener una mascota atópica sana y feliz.

Le invitamos a visitar nuestra clínica veterinaria en León  María  J. Cabeza para que pueda comentar su caso con nosotros. Somos especialistas en dermatología canina y felina con los mejores medios y últimos avances al servicio de sus seres más queridos. Con más de 1000 casos de piel tratados con éxito durante este año.

Le esperamos, estaremos encantados de atenderle.

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