DERMATOFITOSIS EN PERROS Y GATOS

La “Dermatofitosis”, es el término médico que se le da a una infección parasitaria por hongos que afecta a la piel, el cabello, y las uñas (garras), es decir que se alimentan de tejidos queratinizados. Los microorganismos más frecuentemente aislados de hongos son Microsporum canis (más comúnmente conocida como tiña), Trichophyton Mentagrophytes y Microsporum gypseum. Esta enfermedad se presenta en perros, gatos, y otros mamíferos. La dermatofitosis es más frecuente en individuos jóvenes, los cuales aún no han desarrollado completamente sus capacidades de defensa.

 

Sintomatología asociada

Los síntomas en dermatología son muy variables por multitud de factores (edad, raza, medio ambiente, climatología, estado sanitario y de desparasitación, etc.), incluso se puede producir una reacción en cadena de diferentes síntomas por un empeoramiento del cuadro inicial de dermatofitosis. Se tienen que tratar todos ellos siguiendo un orden y es imprescindible ponernos en manos de un buen especialista veterinario.

Los síntomas de la dermatofitosis son muy variables incluyen la acumulación de células superficiales de la piel, tales como las que se ven en la caspa (escamas); pelaje pobre, enrojecimiento e inflamación de la piel (eritema), piel oscura (hiperpigmentación), picazón (prurito), y la pérdida del cabello (alopecia), que puede ser irregular o circular.

La clásica lesión de Microsporum canis (Tiña), de es un parche circular que puede tener un diámetro de 1 a 4 cm; pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, pero se presentan principalmente en la cabeza, orejas, cola y patas delanteras; aunque puede expandirse de distintos tamaños y por lo tanto verse lesiones de forma oval, irregular o difusa, de bordes realzados y eritematosos; al centro de la lesión se observan costras lo que le da una imagen polvosa, dando la impresión de que el animal fue rasurado. Las lesiones pueden haber aparecido poco tiempo antes o bien ser cuadros crónicos. Por lo general, no causa prurito a los animales afectados.

Existen otros cuadros no tan típicos como una forma generalizada que puede afectar grandes porciones corporales (falta de pelo en todo el cuerpo); siendo más común en las infecciones crónicas con M. gypseum y T. mentagrophytes.

Ocasionalmente la enfermedad se manifiesta como un kerion; el cual es un área localizada de piel inflamada agudamente, que está hinchada, palustre y con exudación de pus; es una foliculitis supurativa y furunculosis presente en las infecciones micóticas y bacterianas. Estas infecciones pueden presentarse como un pioderma profundo, especialmente si afectan la nariz o el pie. En los perros, suelen aparecer con el M. gypseum y T. mentagrophytes.

La onicomicosis es una dermatofitosis localizada en las uñas a menudo causada por el T. mentagrophytes. Las uñas suelen estar secas, deformadas y frágiles; se pueden fragmentar y la cubierta de queratina se separa del lecho ungular.

Dermatofitosis al microscopio

Dermatofitosis perro

 

 

 

 

 

 

 

Causas de posible contagio

Cuando el animal es expuesto a un dermatofito, la infección puede ser o no establecida en éste. A pesar de la exposición, puede que no se formen lesiones cutáneas y si se manifiestan, estas pueden ser muy diversas, según el dermatofito que cause la tiña y la respuesta del individuo. Así, si un individuo es infectado por un hongo que no está adaptado a esa especie animal, la reacción inflamatoria del individuo es muy elevada, apareciendo lesiones intensas. Sin embargo si el hongo está adaptado a la especie que infecta, la respuesta inflamatoria del individuo es mucho menor.

Lo que si nos debe quedar claro, es que las tiñas son importantes no solo por el hecho de que afectan la piel en perros y gatos sino que también pueden ser transmitidas a otros animales y a los humanos. Incluso los perros portadores, que no han desarrollado la infección de piel, pueden contagiar a seres humanos y otros animales. Comúnmente los perros forman dermatofitosis debido a las infecciones con el hongo Microsporum canis, Microsporum gypseum y Trichophyton mentagrophytes. La incidencia de cada hongo varía de acuerdo a su ubicación geográfica.

Existe mayor riesgo de contagio, en entornos densamente pobladas por animales (por ejemplo en exposiciones, un criadero o protectora-refugio), o cuando existe malnutrición, malas prácticas de cuidado, y la falta de un período de cuarentena adecuada, también aumentan el riesgo de infección.

También influye el padecer una enfermedad grave, animales en tratamiento con medicamentos que disminuyen la capacidad del cuerpo para desarrollar una respuesta inmune normal (conocidas como enfermedades inmunodepresoras) pueden aumentar la probabilidad de que el perro sea susceptible a una infección por hongos en la piel, el cabello, o las uñas, así como aumentar las posibilidades de una infección más severa. Todo esto debido a que los perros o gatos poseen unas defensas menos eficientes.

 

Diagnóstico veterinario

En nuestra clínica veterinaria se llevará a cabo un cultivo de hongos con toma de muestras de la piel, un examen microscópico de una muestra de pelo, y posiblemente una biopsia de piel.

La mayoría de los perros pueden ser tratados en forma ambulatoria, pero los procedimientos de cuarentena debe ser considerados debido a la naturaleza infecciosa y zoonótica (transmisibles a los seres humanos) de algunos tipos de dermatofitosis.

Se instaura el tratamiento y a posteriori, un cultivo de hongos es la única forma de controlar la respuesta del perro al tratamiento. Muchos animales mejoran clínicamente, pero siguen siendo positivos en el cultivo de hongos. Es aconsejable repetir los cultivos de hongos hacia el final del tratamiento, y continuar el tratamiento hasta que por lo menos un resultado del cultivo sea negativo. En los casos resistentes, los cultivos de hongos se pueden repetir una vez por semana, y continuar el tratamiento hasta conseguir de dos a tres resultados negativos consecutivos.

Analisis de muestras dermatofitosis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prevención de la dermatofitosis

Para prevenir la reinfección de otros animales, es necesario un período de cuarentena y llevar a cabo cultivos de hongos (dermatofitos) de todos los animales que viven en el hogar. Se debe considerar el tratamiento de los animales expuestos para prevenir el desarrollo de una infección repetida. Es alta la posibilidad de que los roedores jueguen un papel en la propagación de la enfermedad. Si sospechamos que nuestro perro tiene acceso a roedores, o que los roedores se encuentran en su entorno inmediato, es altamente recomendable que tomemos las medidas necesarias para eliminar la plaga.

En la mayoría de la gente sana, las infecciones por hongos son leves, afectan sólo a la piel, el cabello, las uñas, u otras zonas superficiales, y se resuelven espontáneamente. Sin embargo, en las personas con un sistema inmunológico deteriorado, las infecciones pueden persistir durante largo tiempo y llegar a ser un incluso un riesgo importante para su salud.

En la clínica veterinaria María J. Cabeza, somos buenos especialistas en Dermatología tanto canina como felina. Pide cita ya para tu  consulta de especialidad  www.mariacabeza.com.