DIARREAS CRONICAS EN PERROS Y GATOS

Uno de los signos clínicos más habituales en nuestras mascotas cuando tenemos una enfermedad intestinal es la diarrea.  Esta puede producirse por múltiples causas entre las que están una alteración de la mucosa, de las secreciones, una mala absorción o transtornos en la motilidad del intestino.

El abordaje será muy diferente y  conviene separar los procesos agudos (que muchas veces son autolimitantes y el propio animal es capaz de superar por si solo)  de los crónicos, mucho más complejos y que requieren un mayor estudio para el diagnóstico de su origen.

Cuando el paciente llega a consulta es muy importante hacer una buena exploración y una historia clínica completa con el propietario para detectar el origen de esa diarrea.  Pueden ser diarreas de intestino grueso o de intestino delgado y esto junto con hallazgos clínicos específicos o localizados nos llevarán a dar un enfoque diagnóstico y terapéutico muy diferente en cada caso.

Puede que nuestra mascota aún con diarrea, esté bien a nivel sistémico, no esté deshidratada y responda bien a una terapia a corto plazo. Si la encontramos que está apática o deprimida, deshidratada, con fiebre, taquicardia, dolor a la palpación abdominal , con vómitos frecuentes o  sangre en heces, debemos acudir de inmediato al veterinario.

Es importante la edad y la raza del paciente, las enfermedades parasitarias o infecciosas son más habituales en animales jóvenes, mientras que los tumores y los desórdenes endocrinos son más comunes en animales de mediana a mayor edad. Existe además una predisposición racial a ciertas enfermedades.

 

 

 

 

 

 

 

Las causas de diarrea crónica de intestino delgado pueden tener un origen:

- Infeccioso por parásitos, hongos o bacterias.

- Por alteraciones o desórdenes endocrinos.

- Relacionadas con la dieta, por hipersensibilidad o intolerancia alimentaria, fármacos, tóxicos.

- Por una insuficiencia pancreática.

- Por causas estructurales o funcionales como un cuerpo extraño,  síndrome del intestino corto, íleo paralítico.

- Enfermedad intestinal inflamatoria idiopática (IBD), enteritis linfoplasmocítica, enteritis eosinofílica o la linfangiectasia.

- Por un tumor intestinal, siendo el linfosarcoma y el adenocarcinoma los más comunes.

- Síndrome del sobrecrecimiento bacteriano (SIBO).

Para el estudio de cada caso en la clínica veterinaria María J. Cabeza realizamos un análisis de heces, analítica sanguínea y urianálisis  y en función de los hallazgos clínicos y la patología, si está indicado se hacen otras pruebas específicas como pueden ser: serología, hormonas, examen de la función pancreática e intestinal, etc.

Puede ser necesario en muchos casos un estudio de diagnóstico por imagen por radiografía, ecografía, endoscopía con o sin biopsia intestinal.

 

 

 

 

 

 

Las causas de diarrea crónica de intestino grueso pueden tener su origen:

- Disfunción del cólon, bien por alteración de la integridad de la mucosa, del control de la secreción, de la absorción o de la motilidad.

- Enfermedades como colitis inflamatorias

- Tumores o neoplasias.

- Síndrome de intestino/colon irritable.

En este caso en animales que se encuentran bien a nivel sistémico, para un diagnóstico inicial hacemos un análisis de heces y ponemos tratamiento según sintomatología. Cuando el animal no se encuentra bien o la diarrea de intestino grueso es severa o crónica, se necesita una analítica sanguínea y urianálisis para evaluar posibles enfermedades concurrentes.

Pueden ser necesarias pruebas de diagnóstico por imagen como radiografías para ver posibles masas o cuerpos extraños, así como ecografía o colonoscopia para detectar lesiones, infiltraciones y para toma de muestras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muchas veces la diarrea crónica de intestino delgado va acompañada de una pérdida importante de peso y falta de desarrollo. Esto puede sugerir una mala absorción de nutrientes crónica y grave que requiere de una atención inmediata, pues puede verse comprometida la salud de nuestro animal.  Gases excesivos nos indican también una mala digestión o mala absorción de nutrientes.

El vómito suele ser en muchas ocasiones  consecuencia común de la inflamación u obstrucción intestinal y ese malestar a la palpación abdominal se nota a menudo en animales con problemas inflamatorios, obstrucciones o procesos ulcerativos del intestino delgado.

La sangre fresca o bien digerida en las heces puede aparecer en enfermedades del intestino delgado inflamatorias y/o ulcerativas. Una combinación de vómito, diarrea, dolor abdominal y sangrado intestinal es común en pacientes con enteritis infecciosas.

No en todos los casos, pero si podemos observar coprofagia en desórdenes intestinales crónicos. La polifagia es común en perros con insuficiencia pancreática y en gatos con hipertiroidismo. La anorexia o inapetencia a menudo acompañan a problemas de tipo inflamatorio, obstructivo o tumoral.

Como hemos visto el llegar al diagnóstico de algo que parece relativamente sencillo como es una diarrea, se puede complicar de manera muy importante en los casos que son crónicos y que afectan a muchas de vuestras mascotas. Para ello en la clínica veterinaria María J.Cabeza contamos con un protocolo de actuación que nos permite llegar de manera rápida y eficaz al origen del problema y  poder dar una solución definitiva a cada paciente. Como siempre trabajamos para dar la mayor calidad de vida a nuestros pacientes, siempre con la mejor atención y los últimos avances en medicina veterinaria.

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