EL DESARROLLO DE LOS CACHORROS DEL PERRO

Aunque la mayoría de los perros se consideran cachorros hasta que tienen un año y unos meses de edad, nosotros en nuestro artículo vamos a centrarnos sobre todo en el primer mes, en el cual se producen desarrollos importantes y el segundo mes donde se conforman dichos desarrollos. Realmente el comportamiento como cachorro es variable en función de la raza. A pesar de que sólo vamos a hablar de sus dos primeros meses de vida, es muy importante tener claro que los perros están abiertos siempre a nuevos conocimientos y su formación va mucho más allá de la etapa como cachorros.

En cuanto al desarrollo físico de los cachorros, este es un proceso rápido si lo comparamos con el de los seres humanos. Desde el primer momento entra en juego la selección natural, de manera que a los tres días los cachorros más débiles o con grandes problemas de supervivencia se enfriarán, y su madre los rechazará (no dejándoles amamantarse), siendo estos cachorros no viables. Es importante tener en cuenta que la madre debe estar correctamente desparasitada y vacunada antes del parto, siguiendo las indicaciones de nuestro veterinario, ya que de no ser así, el riesgo para los cachorros es muy grande, aun cuando sean fuertes, pudiendo contraer multitud de enfermedades y muriendo finalmente. Para comprobar el correcto desarrollo de los cachorros se deben ir pesando semanalmente, y a los 9 días de su nacimiento si están sanos se debería haber doblado su peso. Durante los primeros 14 días, los cachorros solo comen y duermen, posteriormente sobre el día 15 abren sus ojos. Los cachorros comienzan a ver y oír aunque no del todo bien aún, la orientación visual tarda un poco más, siendo a partir del día21. A partir de ese momento los cachorros se dedican a explorarlo todo con suma curiosidad y comienzan a tener sus primeras emociones, siendo en esta etapa sumamente importante demostrarles amor y afecto. A la vez que también es muy importante ver como crecen, pesarles en una báscula y llevarles al veterinario periódicamente para comprobar su estado de salud.

Los detalles y muestras de afecto por nuestra parte se les quedarán grabados en la mente de por vida y de esta manera socializarán siempre bien con los humanos. A las 3 semanas el cachorro trata de ponerse en pie a 4 patas, logrando tal proeza a las 4 semanas (1 mes). Para que los cachorros no se caigan en estas primeras etapas el fondo de la caja donde esté la familia debe tener una moqueta áspera para evitar que resbalen. Desde la tercera semana hasta los dos meses se les debe cepillar suavemente, acariciándoles el hocico y se les puede voltear con sumo cuidado a fin de conseguir un estímulo vesicular muy positivo. Para el estímulo auditivo, está muy bien acostumbrarlos al ruido de la aspiradora y otros sonidos. Que se acostumbre al ambiente familiar que le rodea es muy importante, además de permitirle explorar el mundo exterior (vigilado por supuesto en todo momento, pués son como bebés).

Es importante que le ayudemos, tratando de que no se equivoque, es decir que logre los objetivos propuestos como subir una escalera, rodear un objeto o seguirnos con un juguete en la boca. Con mucha paciencia y amor por nuestra parte lo logrará y eso reforzará mucho su autoestima. No olvidemos premiarle con alguna golosina para perros cuando consiga algo, en la clínica veterinaria María J. Cabeza, os asesoraremos sobre los premios más adecuados para cada etapa de su crecimiento. Antes incluso del destete, el cachorro también debe aprender numerosas habilidades con sus hermanos/as, conviene separarlos de la madre  en el momento adecuado.

Aparte de lo meramente físico y los caracteres adquiridos durante la educación de nuestro cachorro, existen determinados aspectos de su personalidad que no se pueden elegir, pero que sí se pueden atenuar. Esto es porque el famoso refrán “de tal palo tal astilla” también se aplica a los perros. Si el perro tiene carácter, es nervioso, etc..  es muy probable que sus hijos también lo sean. Pero también le influye directamente el entorno en el cual se desarrolle como hemos indicado anteriormente. Por ello, la manera con la que interactuemos con nuestro cachorro es crucial. Si ve un ambiente de amor, será cariñoso. Si ve lo contrario….no.