ENFERMEDADES DENTALES Y GINGIVITIS EN LOS GATOS

Dos terceras partes de los gatos sufren diversos problemas dentales, que van siempre acompañados de inflamación de las encías, también llamada gingivitis. Ambos procesos se consideran juntos en medicina veterinaria pues están íntimamente relacionados. Este hecho es enormemente común sobre todo cuando el gato cumple los tres años de edad, aunque algunas patologías inflamatorias, pueden darse desde edades muy tempranas, incluso en gatitos de 3 meses de edad.

Para que podamos entender las distintas alteraciones dentales y cómo prevenirlas, es importante que entendamos la formación de la “placa dentaria”, que es el origen de la mayoría de las afecciones. En condiciones normales el diente está recubierto por una película formada por saliva y determinadas bacterias no patógenas. Este film se renueva con un cepillado o por rozamiento del alimento, especialmente si es seco. Si esta renovación no se produce, la placa aumenta su grosor y se depositan más bacterias, adhiriéndose fuertemente al diente. Con el tiempo esta placa se endurece y se depositan sales minerales (sarro) con gran cantidad de bacterias patógenas en su interior, que crean irritación e infección, junto con el característico mal aliento (halitosis).

Existen numerosos procesos dentales, entre los que destacan:

Cálculo dental o sarro:

El cálculo dental, también conocido como sarro, consiste en una placa bacteriana impregnada de mineral. El sarro se puede desarrollar en cualquier diente, pero es más común en las caras externas de los molares y premolares, y en las caras internas de los incisivos. El cálculo se acumula con el tiempo y es más fácil que ocurra en animales que comen dietas blandas (latas y casera).

Sarro en boca de gato

La resorción dental (FORL):

La caries dental verdadera, el proceso a los que los dientes humanos son susceptibles es muy raro en gatos, aunque ocasionalmente, se encuentran caries verdaderas afectando a los dientes molares. Los dientes afectados se tienen que extraer ya que la lesión del diente puede llevar a que este se rompa o se astille dejando expuesta la pulpa central sensitiva.
Un problema más frecuente que la caries es la erosión de la unión de la corona con la raíz, causando la caída de la corona, pudiendo afectar a más del 50% de los gatos adultos.

Esta caída de la corona puede estar asociada a la función normal de los dientes, o al intentar extraerlos. Cuando esto sucede, la raíz también debe ser extraída para evitar el riesgo de infección. Los dientes que más suelen verse afectados son los terceros premolares inferiores, los molares inferiores y el cuarto premolar, y menos los incisivos y caninos; siendo común que aparezca este proceso durante la evolución de la enfermedad periodontal.

Al principio de la enfermedad, todo lo que el gato necesita es eliminar el sarro con una limpieza dental por ultrasonidos y bajo anestesia general. En los casos severos e instaurados puede ser necesario hacer un cultivo bacteriano para dar antibiótico durante unos días y después se extraerán todos los dientes afectados. Este proceso evita el riesgo de septicemia durante la extracción. El sarro se vuelve a formar después de la limpieza y una vez se ha iniciado, es importante prestar atención a los dientes muy a menudo. Se sugiere alimentar al gato con comida seca para poder limitar el problema. Si se da comida seca, el gato debe tener libre acceso a agua abundante para prevenir problemas renales o urinarios.

Cuando la mascota está afectada por esta enfermedad, aparece una franja eritematosa en los tejidos adyacentes al diente, es decir, dichos tejidos se inflaman y sufren enrojecimiento. El problema es que en mucha ocasiones no se observa ya que el proceso queda oculto bajo la placa bacteriana. Este proceso va empeorando con el tiempo, de manera que al final, conlleva a una gingivitis severa o de carácter hiperplásico, en la cual las encías se inflaman y pueden comenzar a cubrir los dientes. En las fases finales, el esmalte del diente sufre lesiones de morfología parecida a la caries dental, pero que se producen sobre todo en la raíz del diente.

No se sabe con exactitud que provoca esta enfermedad, pero si tiene su origen en la placa bacteriana que induce una respuesta de tipo inflamatorio en el tejido gingival y que resulta en una atracción quimiotáctica de células madre procedentes de la circulación. Estas células madre forman odontoclastos que inician la destrucción ósea acompañada de tejido de granulación y proliferación vascular. Entra las hipótesis más aceptadas en la actualidad, está una reacción inmunomediada, estrés mecánico agudo o crónico por fracturas traumáticas, dietas pobres en calcio o enfermedades virales. Pero es evidente que un gato con poca o escasa higiene dental será mucho más propenso a padecer dicha enfermedad.

Sea cual sea la causa, el gato que presenta esta enfermedad podrá  presentar  síntomas tales como depresión, dolor, inapetencia para comer o tardará mucho en hacerlo porque le cuesta, tendrá halitosis (mal aliento), estornudos constantes, movimientos frecuentes de la lengua, dientes de coloración amarillenta, pérdida de piezas dentales, adelgazamiento, letargia y sangrado bucal frecuente.

Para poder diagnosticar correctamente esta enfermedad es imprescindible eliminar el sarro completamente, y tras dicho proceso de limpieza profunda, efectuar un estudio radiológico completo del diente. A menudo se observará en las radiografías que las lesiones aparecen como zonas radiolúcidas, es decir, que tras el daño son tejidos blandos y dejan pasar la luz, por lo que se observarán zonas oscuras en la raíz del diente donde no deberían estar.

Respecto al tratamiento, si la lesión es detectada a tiempo se evitará una extensión de la enfermedad por toda la boca, pero sea como sea la única solución posible es la extracción de las piezas dentales afectadas y un posterior curetaje de todas las encías del animal. De esta manera es probable que se logre frenar el avance de la enfermedad, pues las encías se volverán a pegar al diente. Es un procedimiento bastante molesto y el gato sufrirá hipersensibilidad dental y pequeños sangrados durante unos días pero posteriormente agradecerá y cambiará por completo su estado de ánimo y su apetito. Es importante efectuar  una radiografía previa a la exodoncia, y otra posterior a ella para comprobar que no ha quedado ningún resto radicular tras el procedimiento.

Resorción periodontal felina

Enfermedad periodontal:

En este caso, el primer problema es de nuevo la acumulación de placa bacteriana en los dientes.  En cuestión de días los minerales de la saliva se unen a dicha placa conformando el sarro. Pero en este caso las bacterias de la placa provocan una infección en las encías, las cuales se inflaman y suelen sangrar (gingivitis). Esta enfermedad se genera debajo o junto al margen gingival, es de carácter crónico e irreversible, pues afecta al tejido de sostén de los dientes.

El sarro tiende a acumularse alrededor de la unión de la encía con el diente, y cuando esto pasa se forma un espacio, ideal para el desarrollo de bacterias. Como consecuencia de esa infección bacteriana, la encía se inflama y se retrae de la base del diente. Puede llegar a ulcerarse y la infección se extiende a la encía. La reacción de la encía permite a la infección llegar a la raíz del diente (periodontitis) y provocar la descarga de pus (piorrea) alrededor del diente. Es aquí cuando la raíz del diente también puede llegar a infectarse y erosionarse como vimos en el caso anterior (odontoclastos destruyendo el hueso).

La fase de periodontitis debe ser resuelta de inmediato, ya que es considerada una enfermedad grave, no sólo porque suponga la pérdida de los dientes de forma inexorable, sino porque el pus que se acumula en el borde de la encía va a  ser tragado conforme se consume cualquier alimento o bebida y de esta manera llegar al estómago. Estas bacterias pueden ser responsables, al pasar a sangre, de algunas infecciones en puntos distantes del organismo, produciendo por ejemplo endocarditis (afección cardíaca); por lo que es muy importante su control.

Si la infección se detecta a tiempo sin que se haya producido daño en las piezas dentales, se podrá efectuar un tratamiento eficaz que consistirá en una limpieza bucal completa, incluyendo el procedimiento de curetaje y pulido de los dientes, junto con una buena cobertura antibiótica. Sin embargo, si ha habido daño en las estructuras de soporte de los dientes, se deberá aplicar antibioterapia, y realizar determinados procesos dentales, que dependiendo de cómo esté dañada la pieza dental, podría ser necesario su extracción.

Gato con periodontitis

 

Enfermedad pulpar o pulpitis:

La pulpa es un tejido conjuntivo que se encuentra en el interior del diente repleto de vasos sanguíneos y nervios. Esta enfermedad se produce cuando se inflama este tejido. Se puede producir por múltiples causas, desde una caries, una fractura dental complicada, que la enfermedad periodontal esté muy avanzada (lo que provocará que las bacterias que se encuentran en las bolsas periodontales profundas invadan la cavidad pulpar), exposición de los túbulos dentinarios en pequeñas fracturas. Son tubos microscópicos que recorren la dentina del diente (justo la capa entre la pulpa y el esmalte) a fin de que a través de ellos transcurran los vasos sanguíneos y los nervios del diente.

El paciente presenta dolor agudo, que se transforma en crónico una vez que la pulpa se necrosa (muerte del tejido). Cuando la infección está muy avanzada, la pieza puede llegar a caerse. En los casos detectados a tiempo, una endodoncia puede permitir mantener la pieza y evitar el dolor agudo que produce esta enfermedad. Siempre y cuando no haya inflamación severa e infección en cuyo caso sólo cabe la cura del proceso de infección y extracción dentaria.

Pulpitis felina

Gingivoestomatitis crónica felina:

A parte de los procesos mencionados anteriormente, existen un grupo de procesos inflamatorios orales en el felino adulto que no están relacionados con la enfermedad dental y si con determinados procesos virales, siendo éstos muy resistentes al tratamiento. Estos procesos presentan inflamación prolongada en el borde de la boca, y en muchos casos se ven pequeñas vesículas y úlceras.

No está clara la causa de este proceso; se han aislado algunas bacterias pero su implicación en el proceso no está confirmada. El coronavirus y los retrovirus ocasionalmente causan una inflamación en la boca durante un corto periodo de tiempo, sin embargo se sospecha que el calicivirus está implicado en el proceso crónico.

Se ha encontrado que la gingivitis inespecífica, es mucho más común en los gatos con pedigrí que en los gatos mestizos. La diferencia en la incidencia de la forma no específica de gingivitis se refleja en la frecuencia con que se puede aislar el coronavirus en los dos grupos de gatos. Además, en ambos grupos había una estrecha relación entre la presencia del coronavirus y la gingivitis inespecífica. Hay también una asociación significativa entre gingivitis/estomatitis y el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV). De hecho, la inflamación oral es uno de los signos clínicos más comunes de los gatos infectados por FIV. No está claro si el FIV juega un papel directo o si como el virus de la leucemia felina, puede producir gingivitis por su efecto sobre el sistema inmune. Sin embargo hay evidencias de que existe una correlación entre la infección por FIV o coronavirus y la gingivitis y también los gatos infectados por ambos virus tendrán lesiones orales más severas.

El tratamiento de estos casos necesita terapia antibiótica durante largo tiempo y en algunos casos seleccionados con cuidado se usan esteroides. Los gatos infectados con FIV suelen responder favorablemente a la terapia con corticoesteroides. Aquí  también son importantes los cuidados de soporte del propietario. A pesar de la falta de relación de la enfermedad dental en el proceso, los casos que no responden pueden mejorar con la extracción de los dientes afectados o incluso todos los dientes. Los gatos están bien sin dientes y se pueden alimentar con comida húmeda y seca sin ningún problema.

Estas son las enfermedades más importantes en los dientes de tu gato. Para prevenirlas, te recomendamos que mantengas una correcta higiene bucal a tu mascota y hagas revisiones periódicas en tu clínica veterinaria.

El problema reviste en que la mayoría de las personas no saben cómo limpiar los dientes de su gato. Si quieres seguir unas pautas básicas de higiene bucal para tu gato, te recomendamos que leas detenidamente este artículo:  Cómo limpiar los dientes  a tu gato.

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