GATO PARACAIDISTA

El síndrome del gato paracaidista o gato volador, como también se le conoce, hace referencia a gatos que se han caído desde una ventana, normalmente por un descuido, al perder el equilibrio jugando con una mariposa o queriendo cazar algún pájaro, o simplemente al intentar saltar de una ventana a otra del mismo edificio.

Esto suele ocurrir principalmente en primavera o verano cuando hace buen tiempo y las ventanas de casa están abiertas. Lógicamente la prevención consiste en evitar que nuestro gato tenga acceso al exterior, o siendo muy cuidadosos cuando abrimos las ventanas para ventilar la casa.

Las lesiones debidas a estas caídas pueden ser de diferente tipo y gravedad, casi siempre más graves cuanto mayor es la altura de la vivienda desde donde se produce el accidente. Se pueden producir  fracturas de cadera o extremidades, neumotórax, rotura de alguna víscera abdominal, fracturas de mandíbula, dientes, etc.

En el caso que os presentamos hoy, se recibe a Cloe una gatita persa de menos de un año de edad, en estado de shock y con hemorragia nasal. Se procede a su estabilización, se le coloca una  vía intravenosa y se le aplica oxigenoterapia; se le hacen además  radiografías para descartar un posible neumotórax.

Posteriormente y tras estabilización de la paciente se confirma diagnóstico de fractura conminuta de fémur. Se aconseja a los dueños de Cloe una intervención temprana para recuperar el fémur , reducir la lesión y devolverle la estabilidad  mediante una fijación con placa de osteosíntesis de titanio. A pesar de que Cloe no había terminado totalmente su crecimiento, gracias a la rapidez con que actuaron sus dueños y a una cirugía adecuada y en tiempo, ésta fue todo un éxito. A los 6 meses después de la intervención quirúrgica  y con el crecimiento completado de la gatita, ésta ya saltaba, y a día de hoy corre y hace una vida totalmente normal. 

 Si tu gatito ha sufrido una caída de este tipo, debes acudir cuanto antes a la Clínica Veterinaria, pues las lesiones más importantes suelen aparecer varias horas o días  después del traumatismo; la premura es vital para poder salvar a tu animal. Por tanto debemos guardar la calma, meter al gato en un transportín con una mantita para que este mullido manipulándolo lo menos posible y acudir a la clínica veterinaria de inmediato.

Cuando lleguéis con él, nuestro protocolo para este tipo de situaciones es claro: Le medicaremos para evitar que tenga dolor, incluso una sedación ligera si está nervioso, y tras la estabilización del paciente se le practicarán las pruebas de diagnóstico por imagen y analíticas para poder establecer la gravedad de estos daños internos. A partir de este momento y en función de la situación que nos encontremos, decidiremos el tratamiento a seguir y os explicaremos. No hay dos  traumatismos iguales ni con la misma gravedad, cada animal es también diferente, pudiendo necesitar en muchas ocasiones un ingreso hospitalario o incluso una cirugía de urgencia como ha sido nuestro caso de hoy.

 

Para que como esta gatita, todos los gatit@s paracaidistas tengan un final feliz: Si tu gatit@ se ha caído, llámanos al 987 25 66 90  y sigue los consejos que te hemos dado.

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Clínica Veterinaria María J.Cabeza, siempre a tu lado en los momentos difíciles.