LA ABRASION PLANTAR DE LOS PERROS

Las almohadillas de las patas de los perros tienen una gruesa epidermis para absorber los golpes mecánicos y la enorme cantidad de grasa que tienen, les permite además tener una gran flexibilidad. Disponen también de una importante red de nervios y fibras nerviosas con carácter sensorial. En dichas almohadillas residen unas glándulas sudoríparas que les permiten a los perros una mejor tracción al correr. Por último, indicar que, adicionalmente, tienen funciones de marcaje del territorio.

A pesar de que el perro disponga de tan estupenda herramienta; el clima extremo, los terrenos accidentados, los paseos excesivamente largos, plantas espinosas, filos de piedras, o simplemente el caminar a través de terrenos abrasivos como es precisamente el asfalto de nuestras ciudades, puede acabar (y es frecuente) produciendo una irritación en la patas del animal. Es importante destacar que los veterinarios prescriben productos variados para tratar estas irritaciones; pero en función de las lesiones los tratamientos pueden ser muy diferentes,  sobre todo si las lesiones son importantes, pueden llegar a ser necesarios puntos, una buena desinfección de la zona o un vendaje durante unos días, previo al tratamiento protector.

Se recomienda usar un producto protector y endurecedor de las almohadillas (en nuestra clínica nos encanta el bio balm), sobre todo cuando es un perro acostumbrado a caminar por suelos “blandos” como son las aceras bien cuidadas de las ciudades, los parques y el hogar, y de repente queremos hacer una excursión o una carrera o canicross con él. Además, es muy frecuente que en el verano el asfalto adquiera demasiada temperatura y si su almohadilla no está lo suficientemente endurecida sufra esta “abrasión plantar”.

Para el correcto endurecimiento de las almohadillas de nuestro amigo, recomendamos llevarlo a pasear a distintos terrenos, realizando paseos de una duración acorde al tamaño del perro. Pasear por todo tipo de terrenos, en paseos cortos para impedir que se le agrieten las almohadillas, acabará endureciendo sus plantas, lo cual será muy positivo para  él. También recomendamos encarecidamente mantener las uñas del perro siempre cortas.

Además del tamaño del perro, se debe tener en cuenta que ciertas razas de perro de pelo largo (como son el Maltés y el Yorkshire), suelen tener pelo que crece entre las almohadillas, llegando incluso a sobresalir entre los dedos, lo cual es un inconveniente para ellos pues se puede enredar con la plantas si salimos a pasear por el campo, y en el hogar les puede hacer resbalar. Ese pelo “sobrante” se debe recortar y debemos recordarlo siempre al llevar nuestro perrito a la peluquería canina.

El tacto de una almohadilla en buen estado es áspero, duro, pero al apretar deben ser elásticas. Si notamos la almohadilla excesivamente lisa y suave (reseca), es posible que nuestra mascota precise que le hidratemos bien las almohadillas, para lo cual podemos usar un poco de vaselina pura sin perfume (o preguntar a nuestro veterinario), pero nunca debemos abusar de la hidratación de la almohadilla. Por otro lado si observamos grietas, conviene desinfectar y vendar su patita con una gasa.

Ante un corte que no revista de gravedad (ya que si no hay que acudir al veterinario inmediatamente), se puede usar también el Betadine. Estos consejos pueden tenerse en cuenta, pero siempre la mejor opción es visitar nuestra clínica veterinaria en León , en la cual emitiremos el diagnóstico y tratamiento más adecuados para que nuestra mascota tenga sus almohadillas en perfecto estado.

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Abrasion plantar perro