LA ANSIEDAD EN EL PERRO

Tener un animal es una gran responsabilidad, como propietarios de una mascota debemos procurarles una buena calidad de vida, intentando cuidar no solo de su salud física sino también de la mental. Podemos afirmar que el 50% de los perros sufren miedo y ansiedad en situaciones concretas como las que tienen un componente acustico importante.

Si queremos saber si nuestro perro tiene un problema de ansiedad debemos saber cuáles son las conductas o patrones normales de comportamiento,  así, de esta forma, podremos detectar comportamientos extraños o anómalos de forma temprana y evitaremos que esto se convierta en un problema más grave con el paso del tiempo. Incluso conociendo la conducta normal y saludable de un perro, a veces, los síntomas pasan desapercibidos y resulta complicado diagnosticarlos.

¿Qué situaciones pueden provocar ansiedad de mi perro?

La ansiedad es nuestro perro se puede haber originado desde la separación de su madre en la primera etapa de socializacion que engloba desde las 3-4 semanas hasta las 12-16 semanas de edad. Si durante este tiempo no se permite al cachorro habituarse a conductas nuevas, a especies animales amigas y a estímulos externos, esto repercutirá en su carácter de adulto.

Podemos enumerar como principales situaciones que provocan ansiedad en nuestro perro:

* La separación del dueño

* Situaciones desconocidas para el perro hasta ahora

* Individuos desconocidos

* Sonidos fuertes

* Dolor

* Castigos

 

¿Que síntomas puede tener mi perro?

Los síntomas más típicos que se dan ante una situación de ansiedad, pueden ser síntomas físicos, como son la aceleración del ritmo cardíaco, dilatación de las pupilas, jadeo, un exceso de salivación, temblor y agitación, se esconde, se agacha, esta muy vigilante, ceño fruncido y orejas hacia atrás, bostezo, aferramiento al dueño,  diarreas, vómitos, falta de apetito, orinar o defecar en lugares extraños o inapropiados en nuestro perro, agresividad, conducta destructiva ( rompe muebles, plantas, su propia cama…) hiperactividad, lamido compulsivo, lloriqueo o ladrido excesivo ante situaciones normales, incluso, pueden llegar a la automutilación. A parte del lenguaje corporal y la expresión facial los perros muestran estos signos de este estrés, depresión o ansiedad, que pueden variar según el grado de intensidad del evento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿ Qué puedo hacer para evitarlo?

En situaciones de ansiedad, debemos intentar seguir rutinas diarias en cuanto a horario de sus comidas, paseos, juegos y sueño. Es fundamental sacarle a pasear frecuentemente y durante largos periodos de tiempo. El ejercicio diario le ayudará a liberar el estrés acumulado y conseguiremos que nuestro perro esté más contento y menos estresado, no debemos olvidar que siempre debemos acudir a un especialista que nos fije las pautas a seguir y hacerlo bajo su supervisión.

Debemos evitar el castigo y mantener un comportamiento equilibrado de forma mantenida en el tiempo, proporcionándole además un refugio o zona tranquila de la casa, iluminada y con sus juguetes. Por último, para contrarrestar el estímulo negativo que ha causado esta ansiedad, debemos someterle al mismo en pequeñas dosis pero siempre en positivo, es decir, cuando esté por ejemplo jugando o premiándole con una golosina.

Desde la clínica María J. Cabeza te ayudaremos a buscar soluciones a este problema y a otros, para que tanto tú como tu perro podáis disfrutar de de una vida sana juntos y en perfecta armonía.

http://mariacabeza.com/educacion-y-comportamiento-etologia/