ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR GARRAPATAS: LA BABESIOSIS

La babesiosis, o también llamada Piroplasmosis, es una enfermedad transmitida por garrapatas que afecta tanto a perros como a gatos, aunque está más ampliamente estudiada en el caso de los primeros. Está causada principalmente por dos parásitos llamados Babesia canis y Babesia gibsoni, para la especie canina, y Babesia felis, en el caso de la felina, aunque se han identificado un gran numero de especies de Babesia.

Existen 3 subespecies de Babesia canis llamadas B. canis canis, B. canis vogeli y B. canis rossi. Dichas subespecies son transmitidas por tipos distintos de garrapatas, como es el caso de Dermacentor reticulatus en el caso de Babesia canis canis o Rhipicephalus sanguineus para B. canis vogeli. Otra garrapata llamada Haemophysalis elliptica transmite B. canis rossi en Sudáfrica.

La transmisión de la enfermedad se produce después de que una garrapata infectada se alimente de un perro o gato. Esta libera los parásitos, en sus formas inmaduras, que penetrarán en los glóbulos rojos y se irán desarrollando hasta poder reproducirse y salir del glóbulo rojo provocando su ruptura. Estos parásitos recién liberados pueden infectar otros glóbulos rojos o ser ingeridos por otra garrapata. En este último caso, migrarán hasta el intestino de esta e irán madurando hasta formar un cigoto que, nuevamente, migrará hacia las glándulas salivales para replicarse y permitir nuevas infecciones a través de la saliva de la garrapata.

Ciclo de vida B. canis. Extraido de: Taboada, J. y Lobetti, R. (2008) “Babesiosis” en Greene, C. E. Enfermedades infecciosas del perro y el gato. 3ª ed. Buenos Aires: Inter-Médica, p.796.

La manifestación clínica más común en este tipo de enfermedad parasitaria es la anemia hemolítica, causada por la fragilidad adquirida de los glóbulos rojos, aunque pueden darse multitud de variaciones que causen daños en otros órganos. Esto dependerá principalmente de las especies y cepas involucradas en la infección. Otros signos comunes a esta enfermedad son la fiebre, letargo, pérdida de apetito y de peso o debilidad. Por otra parte, también es posible encontrar alteraciones como el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos y del bazo, además de, en el curso agudo de la enfermedad, ictericia o coloración oscura de la orina.

Existen varios métodos de diagnóstico para este tipo de enfermedad. En primer lugar, podemos valorar los hallazgos de laboratorio como anemia y trombocitopenia o alteraciones en diversos órganos en casos en que la enfermedad está más avanzada. Otro método de diagnóstico de la enfermedad es mediante la identificación del parásito dentro de los glóbulos rojos utilizando el microscopio. Finalmente, podemos diagnosticar una babesiosis mediante técnicas serológicas de inmunodiagnóstico o mediante técnicas de PCR.

Para tratar esta enfermedad podemos recurrir a la utilización de medicamentos anti-babesia, así como valorar la posibilidad de realizar transfusiones de sangre y tratamientos de apoyo con fluidoterapia. Es muy importante la observación de nuestras mascotas y revisar asiduamente su pelaje en busca de garrapatas. Además, existen multitud de productos en el mercado que nos van a ayudar a que estos arácnidos no transmitan esta enfermedad tanto a perros como a gatos.

Desde la Clínica veterinaria Maria J. Cabeza recomendamos una desparasitación mensual completa con Nexgard Spectra, muy efectivo contra las garrapatas y que se adapta estupendamente a la zona donde residimos (en la que sabemos que hay una gran cantidad de garrapatas). Además, no podemos olvidarnos de revisar a nuestras mascotas y, ante la observación de los signos clínicos mencionados, acudir rápidamente al veterinario.