LA DIROFILARIOSIS O GUSANO DEL CORAZON

La dirofilariosis, también llamada “gusano del corazón”,  es una enfermedad distribuida a nivel mundial y producida por un parásito que afecta a perros y gatos y que también puede afectar al ser humano (zoonosis), aunque el hospedador definitivo es el perro.

Existen distintas especies de filarias pero las que afectan a perros y gatos son la dirofilaria immitis y la dirofilaria repens, las cuales producen alteraciones patológicas a nivel de corazón o de piel (dirofilariosis cardiopulmunar y dirofilariosis cutánea).

Su transmisión se produce mediante la picadura de un mosquito que previamente se ha alimentado de un animal infestado, dependiendo su proliferación de que existan una temperatura y humedad elevadas. Es por ello que la dirofilaria immitis se distribuye en zonas del sur de España y la dirofilaria repens en la cuenca mediterránea y en las Islas Baleares.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El parásito dirofilaria immitis (en su fase adulta) reside en las arterias pulmonares y en el ventrículo derecho del corazón del hospedador. Por el contrario, la dirofilaria repens (también en su fase adulta) reside en la piel, pero puede llegar a alcanzar órganos internos.

¿Cuáles son los signos a los que debemos estar atentos? Generalmente los síntomas son: tos, expectoración de sangre, dificultad respiratoria, intolerancia al ejercicio, pérdida de peso, síncope, retención de líquidos, etc.

Para diagnosticar dirofilaria immitis existen test rápidos que detectan antígenos específicos de larvas de hembras adultas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos test no detectan machos ni filarias jóvenes, pudiendo resultar en un falso negativo.

En el caso de dirofilaria repens sólo se puede diagnosticar mediante la observación directa de microfilarias en sangre (mediante la técnica denominada de “gota gorda” en el microscopio)

Además, en el caso de la dirofilariosis cardiopulmonar,una vez diagnosticada, se recomienda la realización de radiografías de torax o ecocardiografías, para valorar la gravedad de la enfermedad y poder emitir un pronóstico.

Tratamiento

Una vez que tenemos un diagnóstico hay que aplicar un tratamiento adecuado que nos asegure la eliminación de las larvas y de los adultos. En el caso de la dirofilaria immitis se recomienda un protocolo de tres inyecciones de un medicamento especial de forma escalonada para asegurarse que se produce la muerte de las filarias de forma progresiva y así minimizar los riesgos que puedan producirse a nivel pulmonar por tromboembolismo (a causa de los restos de parásitos muertos).

La eficacia no es del 100%, existen casos en los que puede quedar algún parásito adulto. Asi, podemos repetir los test pasados 6 meses para confirmar la ausencia de estos y repetir el tratamiento en caso necesario.

Sin embargo, si la infección está causada por dirofilaria repens no existe tratamiento adulticida efectivo, por lo que se recomienda un tratamiento sintomático y la extirpación de los nódulos cutáneos existentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La esperanza de vida de un animal tras el tratamiento dependerá del grado de afección que tenga. Así, por ejemplo, un perro infestado en fase I (donde las larvas aún no se han desarrollado) tendrá la misma esperanza de vida que otro perro sano, al finalizar el tratamiento.

Hay que ser conscientes de que estamos ante una enfermedad grave y potencialmente mortal, por ello lo más importante en esta enfermedad es la prevención. Así, debemos comenzar lo antes posible desparasitando a nuestros cachorros, evitando sobrepasar los dos meses de edad y por supuesto continuando con un desparasitador efectivo interno y externo. Todo esto ayudará a erradicar el parásito, ya que la presencia de perros infectados que no reciben tratamiento preventivo constituye la causa de la perpetuación de estas parasitosis.

En la clínica veterinaria María J.Cabeza, recomendamos la desparasitación mensual con un comprimido de Nexgard Spectra, que nos cubre un amplio espectro de parásitos tanto internos como externos, incluida la filaria o gusano del corazón.