LA ORUGA PROCESIONARIA: RIESGOS Y SINTOMATOLOGIA EN NUESTRAS MASCOTAS.

Dentro del ciclo de la procesionaria del pino Thaumetopoea pityocampa , nos interesa el inicio de la primavera, cuando todas las orugas migran y existe el mayor riesgo de contacto con nuestras mascotas. El contacto de esta oruga con la piel de nuestra mascota desencadena una dermatitis urticante. Los síntomas se producen tras el contacto con los pelos urticantes que recubren el cuerpo de las orugas de procesionaria, produciendo graves reacciones alérgicas.  El diagnóstico temprano es fundamental para limitar las secuelas y la mejor medida contra esta intoxicación por contacto es la prevención evitando las condiciones de exposición.

Los perros, más impulsivos y en menor medida los gatos suelen ser las víctimas del contacto. Este se puede dar por contacto directo con las orugas que van en hilera, nidos o bolsones caidos al suelo que desprenden los pelos urticantes, o en ocasiones estos pelos llevados por el viento causan lesiones oculares.  Las lesiones más frecuentes suelen ser a nivel oral con progresión desde inflamación con erosión, ulceración y posterior necrosis si no se trata a tiempo. Otra posibilidad es la aspiración durante el olfateo, causando rinitis aguda.

Si nuestra mascota está afectada, veremos que el animal está muy nervioso, se toca la boca con las patas, tiene hipersalivación, produce actos de deglución rápidos; y en pocos minutos va a desarrollar una gran inflamación de la lengua y mucosa oral con imposibilidad para cerrar la boca. Si ha ingerido la oruga tendremos además vómitos y  después de una hora se empezarán a notar las consecuencias de una mala circulación con cianosis sobre todo de la lengua y lesiones secundarias como ránula por imposibilidad de vaciado por parte de los conductos salivares.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si no se acude de inmediato a la clínica veterinaria, tendremos posteriormente síntomas más preocupantes como dificultad respiratoria, inflamación de la laringe con posible ahogamiento, fiebre, convulsiones y respuesta inflamatoria a nivel general,  hasta coagulación intravascular diseminada y consecuente muerte. Todas las lesiones a nivel local tienden a evolucionar hacia una necrosis con pérdida de tejidos si no revertimos el efecto de la inflamación y posteriormente estas lesiones requieren de semanas de tratamiento incluso con alimentación por sonda para su recuperación total.

El tratamiento médico se basa en el uso de antiinflamatorios intravenosos de acción rápida  con inyecciones locales previa sedación del animal si se trata de zonas muy sensibles como la lengua, lavado de las zonas afectadas con agua caliente y cobertura antibiótica.

Se ha demostrado que el diagnóstico temprano es decisivo para limitar las secuelas y debemos tener muy presente que la mejor medida contra esta intoxicación por contacto es la prevención para evitar la exposición a las orugas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recordad que la mayoría de los casos cursan con lesiones en la lengua que van desde el edema a la necrosis grave. Acompañan además otros síntomas como vómitos, dificultad respiratoria, diarreas e hipovolemia. Además de los síntomas más frecuentes en los labios y lengua, la procesionaria del pino puede provocar muchos otros como por ejemplo lesiones oculares más o menos graves como conjuntivitis e incluso úlceras corneales.

Cuanto mayor es el tiempo transcurrido entre el contacto con la oruga y el primer lavado de la boca para eliminar los pelos urticantes, la probabilidad de necrosis en la lengua aumenta de forma considerable sobre todo a partir de las 5-6 horas. Aunque lo habitual es que los animales sobrevivan y se recuperen, puede darse en algún caso una reacción muy fuerte con resultado de mortalidad, pero en todo caso después de esta necrosis vamos a tener secuelas importantes que afectarán a su calidad de vida.

Resumiendo podemos decir, que el mayor factor de riesgo para que la evolución sea desfavorable tras el contacto con la oruga procesionaria del pino, es el incremento del tiempo que se tarda en llevar al animal afectado a la clínica veterinaria. Cuanto antes se tomen medidas como el lavado de la boca con agua mejor será el pronóstico de nuestro paciente.

Desde la clínica veterinaria María J. Cabeza insistimos en que el contacto con la procesionaria del pino es una urgencia para acudir a la clínica veterinaria y en este caso el tiempo juega en contra para el buen pronóstico de nuestro mejor amigo.

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