MANEJO DE PACIENTES INFECCIOSOS EN NUESTRA UCI

Las normas de higiene deben guardarse con cualquier paciente, pero se extremarán en pacientes con sospecha de un proceso infeccioso ya que:

  • Pueden presentar una enfermedad zoonótica (transmitirse a personas).
  • Pueden estar inmunocomprometidos.
  • Puede haber un contagio a otros animales.

 

Sospecha de un proceso infeccioso:

Hasta que quede descartado el proceso infeccioso, trataremos como animales infecciosos a los pacientes que presenten los siguientes signos:

  • Vómitos y diarreas.
  • Toses, estornudos, descarga nasal u ocular.
  • Signos neurológicos.
  • Fiebre.
  • Pauta inadecuada de vacunación y/o desparasitación en animales jóvenes.
  • Animales con los que convive y presentan los mismos signos.
  • Si procede de criadero o tienda de mascotas.
  • Si ha viajado a zonas endémicas.
  • Cualquier cachorro enfermo.

Normas para un adecuado manejo del paciente

El paciente debe aislarse y manejarse con bata, guantes y mascarilla desde el principio. Se deberá evitar el contacto del paciente con cualquier superficie que no esté habilitada para animales infecciosos.

Todas las personas que contacten con los pacientes infecciosos deben:

  • Siempre se entrará en la sala con calzas, bata y guantes.
  • Se deben quitar adecuadamente las calzas, bata y guantes.
  • Medidas de desinfección y lavado de manos.

El Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) recomienda para el lavado de manos:

  • En caso de usar un desinfectante de base alcohólica, aplicar en la palma de una de las manos, frotar para que se reparta en ambas manos y dejar que seque.
  • Cuando se laven con jabón y agua, se deben frotar energéticamente 15 segundos. Secado con una toalla desechable, usando la misma para cerrar el grifo.

Área de hospitalización de pacientes infecciosos

El material de la sala solo se destinará a este uso y no puede sacarse de la misma. La sala de hospitalización de animales infecciosos tiene que estar dotada de todo lo necesario para poder atenderlos el tiempo que dure su estancia.

Los comederos y bebederos deben desecharse una vez los pacientes abandonen el centro. Todo el material no desechable debe seguir las medidas establecidas de descontaminación y limpieza.

La jaula del paciente deberá limpiarse al menos una vez al día y cuando este abandone definitivamente el centro se desinfectará junto a las rejillas y el suelo. En caso de ectoparásitos se aplicarán productos específicos para eliminarlos.

Cuidados específicos:

Al ingreso del animal se debe realizar una exploración física que incluya:

  • Peso
  • Temperatura
  • Mucosas
  • Grado de hidratación
  • Ganglios
  • Auscultación cardiaca y pulmonar
  • Pulso
  • Presión arterial
  • Palpación abdominal

Son habituales los pacientes pediátricos debilitados, deshidratados, hipotérmicos e hipoglucémicos en los que es difícil colocar una vía intravenosa, por lo que es necesario colocar catéteres intraóseos o centrales.

El acceso a cualquier tipo de vía ha de ser aséptico, estos pacientes suelen estar inmunocomprometidos, y se debe vigilar y desinfectar periódicamente para detectar cualquier alteración que pueda entrañar un riesgo.

Deben controlarse los vómitos y diarreas, y pesar al paciente todos los días, para poder detectar a tiempo posibles desequilibrios en la hidratación o estado general de nuestro paciente.

Es importante monitorizar la temperatura y la glucemia en pacientes pediátricos y sépticos todos los días y dotarles si es necesario de una adecuada fluidoterapia.

Aseo

En razas de pelo largo es necesario rasurar la zona perianal y el rabo. Los pacientes pueden lavarse con champús desinfectantes. Se puede usar suero fisiológico para eliminar las secreciones oculares y nasales.

Alimentación

En pacientes debilitados o con dificultad de ingerir alimentos se colocarán tubos de alimentación, cuidando en todo momento la desinfección de estos.

Tiempo de descanso

Hay que coordinar las exploraciones y tratamientos de manera que los pacientes tengan un tiempo de descanso. Cuando sea posible intentaremos apagar las luces para favorecer las horas de sueño y de descanso.

Nunca debemos olvidar proporcionar cariño a nuestros pacientes puesto que favorece su recuperación. Las visitas de los propietarios, siempre que sea posible y no estresen, son beneficiosas.

En la clínica veterinaria María J. Cabeza en León contamos con una sala de hospitalización UCI con todo los elementos para una correcta monitorización y diseñada con entrada de luz natural e insonorización. Para nosotros es importante cuidar, no sólo de su salud, sino también procurarles durante su estancia un entorno lo más agradable y cálido posible.

Cuidamos, por tanto, no sólo de su salud, sino que también les procuramos un ambiente tranquilo y acogedor, pues estamos convencidos que ésto ayuda también en su recuperación.

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