NEUMONIAS Y TOSES EN NUESTRAS MASCOTAS

La neumonía es una inflamación del tejido pulmonar en la que pueden estar además afectados los bronquios. En esta respuesta inflamatoria del organismo se produce una secreción de fluido y células activándose el sistema inmunitario del paciente afectado.

Las neumonías se clasifican según las zonas del pulmón afectadas: hablamos entonces de Neumonitis si la neumonía es en el tejido, Alveolitis si afecta a los alveolos donde se produce el intercambio de oxígeno y gas expirado, Neumonía Lobar si afecta a uno de los lóbulos pulmonares y Bronconeumonía: si el proceso inflamatorio afecta al tejido pulmonar y a las vías respiratorias, quedando afectados bronquios y bronquiolos. La evolución de unas a otras es tan rápida que casi siempre en la clínica veterinaria nos encontramos con bronconeumonías.

Las neumonías se dan con más frecuencia en gatos que en perros y en todos los casos pueden cursar con una gran variedad de síntomas que a veces ni siquiera son característicos de problemas respiratorios. Podemos observar en nuestra mascota signos clínicos como: tos, ruidos respiratorios, malestar inespecífico muchas veces con dificultad respiratoria, pero que en otras ocasiones no es tan claro y nos puede llevar a engaño en el diagnóstico. Las descargas nasales también se dan en neumonías sin que necesariamente el problema tenga que estar en vías respiratorias altas, a diferencia de los estornudos que si son de origen nasal.

Posteriormente el proceso se puede agravar, observando en nuestra mascota signos de fatiga, intolerancia al ejercicio, jadeo, fiebre pero no en todos los casos, apatía y anorexia. Unas veces en procesos crónicos los signos pueden ser más sutiles y en otros los cuadros pueden aparecer de forma muy aguda y fulminante con tos productiva, dificultad respiratoria y abatimiento.

Si tenemos en cuenta que además podemos tener una neumonía secundaria por otras enfermedades concurrentes como procesos digestivos, asma, insuficiencia cardíaca, procesos endocrinos, neumonías por aspiración o alérgicas, etc…  el cuadro puede resultar muy complejo. Si observamos por tanto que nuestra mascota no se mueve, adopta posturas para facilitar la respiración, no come y apenas bebe agua debemos acudir con prontitud al veterinario. Debemos tener mucho cuidado con los gatos, las posturas son mucho más discretas y disimulan mucho más cualquier dolencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muchos son las factores que favorecen el desarrollo de una neumonía, entre ellos la desnutrición, una bajada de defensas por una enfermedad, en cachorros o animales ancianos más débiles, por alteraciones  anatómicas o funcionales a nivel de esófago, laringe, traquea o paladar. También son más propensos a neumonías los animales con cardiopatías crónicas, bronquitis crónicas, fibrosis pulmonar, asma bronquial o una mala higiene oral.

Los agentes infecciosos, sean virus, bacterias y en menor medida parásitos y hongos, son las causas más frecuentes de neumonías y bronconeumonías en perros y gatos. Las vías respiratorias están expuestas a contaminaciones y paso temporal de agentes infecciosos durante todo el día por el simple hecho de respirar. La infección posterior puede desarrollarse o no en función del grado de contaminación del aire que respiramos, la virulencia del agente infeccioso y la capacidad defensiva del individuo.

Otros factores que pueden desencadenar el desarrollo de un proceso infeccioso son agentes contaminantes como el humo, gases irritantes;  alergenos inhalados con infiltrados pulmonares; toxinas endógenas o exógenas; aspiración de contenido gástrico; cuerpos extraños como espigas que causan lesiones graves; etc.

Las vías respiratorias son tan vulnerables que se pueden contaminar tanto por vía aérea por partículas en suspensión inspiradas como por vía sanguínea o linfática por infecciones del propio organismo o por vía directa a través de la pared torácica, esófago, o diafragma.

Como defensas del propio organismo del animal tenemos como primera barrera las fosas nasales dotadas de mucosa, cilios y secreciones que retienen parte de estos contaminantes. La laringe, elementos linfáticos y macrófagos alveolares también contribuyen a esta limpieza. Posteriormente las propias vías respiratorias como la tráquea y bronquios poseen una mucosa especial ciliada con secreción de mucosa para capturar las partículas inhaladas. La tos es otro mecanismo de defensa que facilita la expulsión de partículas y agentes infecciosos al exterior.

En la clínica veterinaria María J. Cabeza tenemos un protocolo especial para casos de neumonía aguda, en los que una rápida actuación es vital para la supervivencia del paciente. Se recibe al paciente y se toman constantes vitales, temperatura, frecuencias cardiaca y respiratoria, grado de hidratación y color de las mucosas.

Lo más importante en estos casos es evitar el estrés del paciente, buscando que encuentre un ambiente silencioso y tranquilo para no agravar más el cuadro clínico. El régimen es siempre en UCI, monitorización constante y restricción del régimen de visitas.

Una buena auscultación mediante un fonendoscopio electrónico ekuore Pro, nos permite tener mucha información de todo lo que esta sucediendo a nivel cardiopulmonar; si hay inflamación, si existen fluidos o secreciones, si existen colapsos, torsiones o derrames; etc.

Esta auscultación, junto con el color de las mucosas y la pulsioximetría que nos da información del grado de oxigenación de nuestro paciente, es lo más importante antes de realizar otras pruebas como radiografías o analíticas de sangre. Solo después de estabilizar al paciente (sin riesgos de parada cardiorespiratoria) y si éste está lo suficientemente tranquilo, procederemos a realizar otras pruebas.

La radiografía torácica es la prueba más interesante en casos de sospecha de neumonía o bronconeumonía en perros y gatos. Encontraremos densificación pulmonar de diferentes grados o en diferentes lóbulos pulmonares a nivel bronquial o intersticial. Y en casos más avanzados zonas con consolidación de lobar o acúmulos de líquido pleural.

 

 

 

 

 

Las analíticas de sangre y coprología en estos casos no sirven de gran ayuda salvo por el estado general del paciente. Si el estado del paciente lo permite, es más interesante un lavado broncoalveolar bajo anestesia, para toma de muestras, citología y cultivo que nos permita tener más información de la etiología de esa infección y posterior tratamiento.

Debemos recordar que las neumonías son patologías que siempre son más graves de lo que parece. El tratamiento debe ser intensivo y prolongado, de no ser así, en pocas horas o días podemos tener consecuencias fatales y un compromiso respiratorio muy grave para nuestro animal.

En estos casos el pronóstico es siempre muy reservado, pues es difícil prever la evolución y desenlace final de nuestro paciente. En la clínica veterinaria María J. Cabeza en estos casos, discutimos con los propietarios las complicaciones del tratamiento, los costes, la duración y su implicación.

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