NOVEDADES ACERCA DE TUMORES MAMARIOS FELINOS

Los tumores mamarios felinos son los terceros más frecuentes en la especie, pero a diferencia de lo que sucede en las perras, la mayoría (más del 90%) son malignos. Las probabilidades de padecer tumores mamarios aumenta con la edad al igual que en las perras, siendo poco probable que aparezca un tumor maligno en edades jóvenes.

En la raza siamés el riesgo de padecer tumores mamarios felinos aumenta en un 50% respecto a otras razas y estos suelen ser de mayor malignidad. Como ya hemos comentado en otros artículos de nuestra página web, una esterilización temprana reduce el riesgo de aparición de estas neoplasias de una manera muy importante.

Para aproximarnos a un diagnóstico, en la clínica veterinaria María J. Cabeza, al igual que lo descrito en las perras, realizamos una exploración completa de la gata y de sus dos cadenas mamarias, incluyendo los ganglios regionales axilares e inguinales. La edad y el estado general de la gata, junto con la citología de los tumores mamarios es útil para diferenciar si el tumor es una displasia, benigno o maligno.

Es muy importante realizar una analítica completa de sangre y orina, así como radiografías de tórax y en muchas ocasiones ecografía abdominal. Puesto que por ejemplo los carcinomas metastatizan vía linfática al tórax, principalmente a los ganglios mediastínicos y al parénquima pulmonar, provocando derrame pleural con mucha más frecuencia que en las perras.

 

 

 

 

 

En la mayoría de los casos las gatas se presentan con una única neoplasia que suele ser maligna y con gran capacidad invasiva tanto a nivel regional como a distancia. Pueden aparecer desde el principio signos como anorexia y menor actividad siendo estos tumores tan agresivos que crecen y afectan a varias mamas en muy poco tiempo.

Por tanto y al igual que en las perras, vamos a clasificar el estadio del tumor en 4 grupos de mejor a peor pronóstico y en los que tenemos:

Estadio I:  tumores de menos de 2-3 cm y sin metástasis ganglionar ni a distancia.

Estadio II: tumores  > 3 cm y con gran invasión local, sin metástasis ganglionar ni a distancia.

Estadio III: tumor con metástasis ganglionar axilar o inguinal y sin metástasis a distancia.

Estadio IV: tumores con o sin metástasis ganglionar, pero con metástasis a distancia.

Para la confirmación de un diagnóstico y al igual que en todas las cirugías en las que se extirpa una neoplasia o mediante una biopsia de la misma, se recurre al estudio anatomopatológico de la muestra. No obstante en este caso la citología es útil para confirmar la sospecha clínica de un tumor maligno o de una displasia.

En histopatología, clasificamos los tumores mamarios felinos en:

-Displasias o hiperplasias, también conocidas como “complejo hipertrofia fibroadenoma mamario”, que puede ser provocada por un tratamiento con progestágenos u otros tratamientos de tipo hormonal o que puede aparecer después del primer celo en gatas de menos de 3 años de edad. Como medida preventiva es recomendable esterilizar a las gatas entre los 6 y 8 meses de edad para evitar la aparición de estos tumores, y en gatas enteras, debemos evitar los tratamientos con estrógenos o progestágenos; ya que su administración  favorece la aparición de tumores mamarios felinos, incluso en machos. Debemos tener en cuenta, que en gatas adultas de más de 3 años, estos tumores serán en un 80% de tipo maligno.

-Tumores benignos, como el carcinoma “in situ” (el de menor malignidad) y otros.

-Tumores malignos como los carcinomas, sarcomas, carcino-sarcomas y otros.

El grado de malignidad (I, II y III) se establece con los mismos parámetros que en las perras y son indicativos de un pronóstico para nuestra gata.

El tratamiento en la mayoría de los casos es la resección quirúrgica de los tumores, ya que en muchos casos puede ser curativa y mejora de manera importante la calidad de vida de nuestra paciente. Nunca debemos posponer la cirugía de un tumor mamario felino dada la elevada agresividad de los mismos. Sólo en tumores muy grandes o con gran adherencia o en casos de metástasis a distancia no se recomienda la escisión quirúrgica. En general la esterilización u ovariohisterectomía conjunta en el momento de la cirugía no evita el desarrollo de nuevas neoplasias malignas, ni mejora el pronóstico de los tumores malignos, pero es recomendable para evitar la aparición de nuevas neoplasias mamarias benignas y otras enfermedades.

 

 

 

 

 

La cirugía de los tumores mamarios felinos a diferencia de las perras debe ser siempre más agresiva. La nodulectomía no esta indicada y solo se pueden hacer mastectomía simple o local si el tumor es de menos de 1cm dejando siempre un margen amplio de 3cm alrededor. Si el tumor es de 1-2cm, se puede hacer mastectomía regional  o completa, aunque siempre es recomendable la mastectomía completa. Si el tumor mide más de 2cm, especialmente si alcanza los 3 cm, el pronóstico es malo, y se recomienda siempre una mastectomía completa radical, y como es probable que el tumor esté invadiendo la cadena mamaria contra-lateral, posteriormente un mes después se debe hacer mastectomía de la otra cadena. Los ganglios axilares deben extirparse si están afectados y respetarse en caso contrario, los inguinales, se quitan siempre que se extirpe la mama inguinal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En casos de un pronóstico clínico e histológico malo se recomienda una quimioterapia después de la cirugía para tratar la enfermedad micrometastásica, o bien, cuando existen metástasis a distancia después de haber extirpado los tumores primarios. Puesto que la mayoría de los tumores mamarios felinos son malignos y en el momento del diagnóstico están ya avanzados (con afectación ganglionar regional), la administración posquirúrgica (después de la extirpación de todos los tumores primarios y ganglios afectados) está indicada en muchos casos.

Sin embargo, a día de hoy existe mucha controversia en cuanto a la eficacia de esta quimioterapia en felinos y no existe consenso sobre que protocolo seguir para este tipo de neoplasias. En la clínica veterinaria María J. Cabeza utilizamos quimioterapia metronómica (oral a dosis bajas) en gatas con tumores mamarios con o sin cirugía. La experiencia durante 19 años en cuanto a esperanza y calidad de vida para nuestras pacientes, tanto para el equipo como para los dueños, ha sido en general muy satisfactoria.

El tamaño del tumor junto con el estadiaje y el grado de malignidad son los principales factores de pronóstico de nuestra paciente. Factores que nos indican un mal pronóstico son un crecimiento rápido del tumor, su tamaño (mayor de 2-3cm), la ulceración de la piel y adherencias, la afectación de los ganglios linfáticos, las metástasis a distancia y la clasificación histopatológica del tumor en cuanto a malignidad (grado III).

A modo de conclusión, podemos decir que combinando un diagnóstico precoz con una cirugía agresiva (muchas veces de las dos cadenas mamarias en dos cirugías separadas) y la aplicación posterior de una quimioterapia adecuada, podemos conseguir que aumente la supervivencia y calidad de vida de las gatas con tumores mamarios malignos.

En la clínica veterinaria María J. Cabeza somos conscientes de lo triste y traumático que resulta para toda la familia la afectación de una mascota por una de estas enfermedades. No dude en buscar ayuda o consejo; pregunte a su veterinario o a nuestro personal sobre la mejor manera de hacer frente a esta situación. Ponemos todos nuestros medios (experiencia, tecnología y calidad humana) al servicio de nuestros pacientes. Porque creemos que nuestras mascotas merecen ser cuidadas con amor, dignidad y respeto.

Fuente: Dra. María Dolores Pérez Alenza. Universidad Complutense Madrid.