OTITIS FELINAS

La mayoría de animales pueden padecer enfermedades en los oídos, y los gatos no son una excepción. La mayoría de la gente conoce las “otitis”, pero esta denominación no alude a una patología concreta, sino que engloba  a cualquier problema en el oído.  Es imprescindible por tanto conocer muy bien la anatomía del oído para poder diagnosticar el problema correctamente y tratarlo de manera adecuada y conseguir así su curación.

Sólo se puede examinar visualmente la porción vertical del conducto auditivo externo, aunque la porción más profunda de este puede visualizarse con ayuda de un otoscopio. El canal horizontal y el tímpano normalmente sólo se pueden ver bajo anestesia general.

Las enfermedades óticas más comunes en gatos son las del oído externo:

Heridas en los pabellones auriculares

Provocadas en su mayoría por peleas y mordiscos de otros gatos, casi siempre llegan con mucha infección secundaria. Es fundamental acudir con prontitud a la clínica veterinaria porque la infección es un agravante y al tratarse de una zona con cartílago suele tener una lenta y difícil curación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hematomas

Un hematoma es una ampolla llena de sangre que se forma por la rotura de un pequeño vaso sanguíneo que provoca una hemorragia entre la piel y el cartílago, normalmente en la zona cóncava interna del oído.  Esta ruptura suele producirse por un rascado muy enérgico del gato, debido por ejemplo,  al picor que causa una infección o un ácaro dentro de los oídos.

Es una lesión que se desarrolla muy rápidamente y es muy molesta para el gato que no para de sacudirse la cabeza y camina con la cabeza ladeada. En cuanto al tratamiento, se deben considerar tanto el hematoma en sí mismo como la causa que lo ha provocado, que hay que identificar y  tratar. Si no hacemos nada, el coágulo se reabsorbe y desaparece en seis semanas pero el proceso de cicatrización deforma la oreja y la deja como una coliflor. Otra opción es la eliminación quirúrgica del otohematoma que tiene un mejor pronóstico para el animal.

Dermatitis solar

Es debida a una exposición al sol y ocurre casi siempre en gatos de orejas blancas o de color muy claro. Comienza por un enrojecimiento y descamación de los pabellones auriculares y progresa rápidamente la enfermedad provocando úlceras y costras, sobre todo en la punta de las orejas. Suele ser molesta y al sacudir la cabeza puede producir sangrado de éstas. Si las heridas persisten en el tiempo, puede desarrollarse un tumor maligno (carcinoma de células escamosas).   Lo mejor si nuestro gatito es propenso a desarrollar esta enfermedad, es la prevención evitando las horas de más sol.

Parásitos

El más habitual es el ácaro de la sarna que causa pérdida de pelo en la superficie convexa del pabellón y zonas circundantes por un fuerte rascado del animal,  ya que normalmente les provoca mucho picor. Otros parásitos que afectan a los oídos son el ácaro de las cosechas, cuya forma larvaria infecta al gato de forma estacional en otoño.

Enfermedad cutánea autoinmune

Son enfermedades más complejas que cursan con lesiones costrosas en los pabellones auriculares y almohadillas plantares y  requieren una consulta y tratamiento especiales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otitis por parásitos

Esta es con diferencia, la enfermedad ótica más frecuente en gatos o gatitos y motivo de consulta en nuestra clínica veterinaria. El parásito causante es  Otodectes cynotis, un ácaro de la sarna, que a la observación con otoscopio se suele ver en grandes cantidades como puntitos blancos moviéndose. El ciclo completo de este parásito dura unas 3 semanas y transcurre en el oído desde la puesta de los huevos hasta la muerte de los adultos.

Este parásito puede vivir fuera del hospedador de 10 a 21 días y es muy difícil de eliminar, siendo necesario un tratamiento rápido y eficaz para matarlo con un producto adecuado sin que dañe los tejidos del oido del gato o gatito. El tratamiento se debe hacer antes de que surjan complicaciones secundarias como infecciones bacterianas, hematomas y heridas por rascado o engrosamiento crónico; cuyo tratamiento después será mucho más largo y costoso.

En la clínica veterinaria os pautaremos un tratamiento semanal en función de la infección que tenga vuestro gatito, pero normalmente no menos de tres semanas y hasta su total curación. No se recomienda usar bastoncillos, ni realizar limpiezas diarias que podrían irritar excesivamente los oídos y dañarlos aún más, pide siempre consejo a tu veterinario.

Este tratamiento nos asegura una eliminación de todos los huevos y larvas de los ácaros antes de que alcancen la madurez sexual y puedan volver a reproducirse. También se recomienda desparasitar al gato con una pipeta para eliminar los posibles parásitos que se encuentren fuera del oído. Es necesario tratar todos los animales de la casa, ya que los ácaros se contagian con mucha facilidad y lavar todas las colchonetas o camitas donde hayan estado.

 

 

 

 

 

 

 

 

Otitis por infección bacteriana

Normalmente en gatos adultos, suelen ser complicaciones secundarias a otras patologías primarias como la otitis por ácaros. En los oídos de gatitos como el canal auditivo es muy estrecho sí se pueden producir infecciones bacterianas supurativas como causa primaria.  Los gatitos afectados están enfermos y tristes; esta infección es muy dolorosa, puede llegar a ser grave  y necesita atención médica urgente por un veterinario.

Otras complicaciones  a nivel de canal horizontal más cerca del oído medio y que son relativamente habituales en gatos, son los carcinomas de células ceruminosas que como cualquier tumor conviene estirpar y analizar antes de que se desarrollen o se hagan malignos.

 

En la clínica veterinaria María J.Cabeza nos encantan los gatos, si tienes alguno de estos problemas o cualquier otro con tu gatito estaremos encantados de atenderte.