PARASITOS INTERNOS EN PERROS Y GATOS

Es evidente que nuestros perros y gatos son muy susceptibles de sufrir el ataque de parásitos. Unos de los más peligrosos, obviamente son los internos, ya que es muy sencillo que suceda y pueden provocar severas complicaciones de salud. Es indiferente si nuestro perro o gato se encuentra al aire libre o bien si está plenamente vigilado y la mayoría del tiempo se encuentra en casa. No existe ningún perro o gato inmune a los parásitos.

Durante la lactancia, los cachorros pueden contaminarse de parásitos a través de la leche materna, e incluso durante la gestación, la madre se los puede transmitir al feto.

En la edad adulta, la infección se produce al ingerir larvas de parásitos que se encuentran en el ambiente. El problema crucial es que es muy difícil darse cuenta de que el perro ha sido contaminado a no ser que la infección sea severa. No obstante, existe una serie de síntomas que nos pueden ayudar a sospechar su presencia:

-          Nuestro perro muestra señales de picor anal.

-          Al analizar las heces se denota la presencia de pequeños gusanos blancos.

-          Su pelo se ha vuelto opaco, sin brillo.

-          Ha perdido peso sin razones aparentes.

-          Presenta diarrea y vómitos.

-          Da síntomas extraños de alergia, cuando nunca la ha padecido.

Son 15 los tipos de gusanos que pueden infectar al perro, de los cuales todo pertenecen a dos grandes grupos: gusanos planos o tenias (cestodos), o bien gusanos redondos (nematodos).

1) En cuanto a los gusanos redondos, se clasifican en tres tipos:

-Ascaris: La enfermedad más conocida es la ascaridiosis, provocada por el gusano “Toxocara canis” y por el “Toxascaris leonina”, el cual es un nematodo blanquecino que mide unos18 cm de largo. Los adultos habitan en el intestino delgado nutriéndose  de aminoácidos, vitaminas y azúcares ya degradados. El síntoma típico es una diarrea espumosa de color blanquecino, además de vómito cuando estos parásitos atacan la pared gástrica.

Si la perra contaminada se encuentra gestante, se contaminará su placenta, de manera que la infección llegará también al feto. Cuando se ingiere el huevo, la larva sale al intestino e inicia su ciclo biológico particular:

Fuente: http://www.derechoanimal.es/

Si observamos su ciclo entenderemos porque debemos extremar las precauciones con los niños, ya que éstos tienden a llevarse las manos a la boca tras tocar la tierra del suelo, la cual puede estar contaminada, ello produciría una zoonosis (Contaminación del animal al hombre). También el hombre puede ingerir accidentalmente larvas con verduras poco lavadas o bien poco cocidas, o en casos muy frecuentes, por una excesiva familiaridad con el perro.  Los órganos humanos que tienden a colonizar estos parásitos son los globos oculares, con el correspondiente desprendimiento de retina, el pulmón, el hígado y el encéfalo. Por ello, es absolutamente crucial reducir los riesgos de infección con medicina preventiva. Debes ser responsable de aplicar una eficaz terapia antiparasitaria dirigida hacia los cachorros, su madre y su padre. Aun así es necesario realizar tres revisiones anuales en nuestra clínica veterinaria de las heces de nuestros perros (Análisis coprológico).

-Ancilostomiasis: Enfermedad causada por el “Ancylostoma caninum” y la “Uncinaria stenocephala”, pequeños nematodos de color blanquecino que miden hasta20 milímetros y que son hematófagos (se alimentan de sangre), causando efectos muy nocivos. En este caso, la infección es aún más peligrosa ya que aparte de poder contagiarse por ingestión, también puede entrar al organismo por vía cutánea, porque los parásitos segregan sustancias queratolíticas de manera que pueden llegar sin problema debajo de la piel. Una vez dentro del organismo viajan, a través de los vasos sanguíneos hasta el intestino delgado donde se alojan, provocando peligrosas hemorragias intestinales. Los síntomas son una diarrea hemorrágica, astenia y anemia. Es muy frecuente en los perros de caza ya que éstos se ensucian los espacios interdigitales. De nuevo, el diagnóstico se efectúa analizando las heces  y basándose en los síntomas.

Para prevenir esta infección es muy importante limpiar siempre las patas de los perros después de su paseo por el barro y realizar revisiones periódicas en nuestra clínica veterinaria.

-Tricocefalosis: De nuevo otra enfermedad provocada por un nematodo, en este caso por el “Trichuris vulpis”, el cual habita en el  ciego y colon. Es también hematófago. Muy frecuente en zonas urbanas ya que el huevo (sólo visible al microscopio) de esta parásito es muy resistente. La infección se produce por la ingestión del huevo, provocando diarrea repetitiva. Las heces tornar a un color amarillento-ocre con estrías de sangre. Es un análisis complejo ya que los huevos no se eliminan constantemente, por lo que ante cualquier sospecha se deben realizar continuos análisis coprológicos hasta dar con la causa.

- Estrongiloidiasis: Provocada por el más común de los nematodos, el “Strongyloides stercolaris”. Por suerte, es el menos preocupante para la salud del perro y de los humanos. Las larvas penetran en el organismo por vía cutánea, viajan por la sangre y la linfa hasta llegar al corazón y luego al pulmón. Finalmente llegan a la faringe, desde donde son ingeridas para llegar al final al intestino, donde se dedican a alimentarse de la mucosa intestinal, provocando molestias intestinales.

La infección por gusanos puede suceder en cualquier momento, por lo que se deben realizar curas periódicas preventivas para evitar que las infecciones se vuelvan masivas, provocando graves daños. A los cachorros es muy importante desparasitarlos a los 20 días, y luego a los 40 días. Más adelante, se debe aprovechar el momento de vacunación del perro para una revisión coprológica. Se recomienda destruir las heces durante el periodo de limpieza del animal.

Para eliminar las infecciones de áscaris es muy útil la administración de jarabes específicos  por vía bucal, además de la desparasitación mensual.

2)      En cuanto a los gusanos planos, tenemos varios tipos:

-La tenia: Si en las heces encontramos gusanos del tamaño de un grano de arroz plano, se trata de la temida tenia. Hay dos tipos, entre todas ellas:

-Tenia “Equinococcus”: El perro se infecta a través de bóvidos, cerdos o de ovejas. Es una enfermedad muy grave. Por ello es necesario intervenir de forma terapéutica y profiláctica para evitar a toda costa la transmisión al hombre. El contagio se produce por ingestión y si el ser humano se contagia provoca el temido “quiste hidatídico”.

Para evitarlo, el perro no debe ingerir nunca carne cruda, además de que debemos lavar y desinfectar las verduras que ingerimos crudas. Por otro lado debemos realizar una desparasitación periódica como en los casos anteriores ya que esto siempre se debe hacer de forma mensual.

 -Tenia “Diphylidium caninum”: Se transmite por las pulgas, por lo que como es lógico, se deben realizar los tratamientos preventivos pertinentes para evitar que las pulgas ataquen a nuestro perro. Se detecta fácilmente como un grano de arroz pegado en los pelos del ano del animal.

POR TODO ELLO DESDE NUESTRA CLÍNICA VETERINARIA OS RECORDAMOS QUE UNA DESPARASITACION MENSUAL ES FUNDAMENTAL EN LA PREVENCION CLINICA QUE OS PAUTAMOS !!