RINITIS O SINUSITIS EN NUESTRAS MASCOTAS

La rinitis es una inflamación de la cavidad nasal causada por bacterias, hongos, virus, neoplasias u otras formas más específicas. Las fosas nasales y los senos frontales están íntimamente relacionados, por lo que cuando una se encuentra afectada rápidamente las otras también lo están siendo muy difícil diferenciar el alcance real de las lesiones.

Las formas más específicas son producidas por:  Alergias, que se dan más de forma estacional; por un cuerpo extraño como por ejemplo una espiga en verano;  abcesos de la cavidad bucal por una importante enfermedad periodontal  o incluso por un fuerte traumatismo o accidente.

Otra causas que producen rinitis son de origen parasitario con descarga nasal hemorrágica como la Leishmania, extensiones de una infección del oído medio o por neoplasias tanto benignas como los pólipos o malignos como el adenocarcinoma.

Los síntomas que va a tener nuestra mascota son estornudos y/o descargas nasales que pueden ser en forma transparente como en el caso de los virus, alergias o formas catarrales. Pero si  observamos que las secreciones toman un aspecto más mucopurulento de color blanco o amarillo, entonces además tenemos un cuadro más complicado con infección bacteriana y debemos acudir con prontitud al veterinario.

Los crecimientos de masas irregulares o aspecto granulomatoso, suelen darse en casos de infecciones por hongos o neoplasias y si además se produce atrofia y deformaciones de los cornetes nasales estamos ante un cuadro agudo producido por la rápida acción de toxinas  causadas por una infección fúngica o bacteriana.

Muchas veces nos encontramos en las clínicas veterinarias con infecciones secundarias bacterianas resistentes muy difíciles de tratar que requieren de un tratamiento antibiótico adecuado, pero tan importante es tratar la causa para la resolución del caso clínico.

Sobre todo en gatos, esta patología nos resta el estímulo olfativo por lo que debemos estar atentos ante una posible anorexia para planificar una alimentación forzada si se da el caso. En radiología podemos observar cambios óseos no solo debido a neoplasias sino también en infecciones fúngicas como los Aspergilus o los Penicilum que pueden provocar lesiones parecidas a las neoplasias.

En los casos de rinitis víricas a los síntomas anteriormente mencionados se suman conjuntivitis con secreción nasal y ocular serosa, que se pueden complicar con infecciones bacterianas y problemas oculares durante dos o tres semanas. Estas rinitis se suelen dar con mayor frecuencia en gatos o gatitos infectados con el virus del herpes o calicivirus felinos.

Las rinitis micóticas afectan a la cavidad nasal, senos frontales y plano nasal. Suelen ser muy agresivas produciendo atrofia de cornetes, destrucción de mucosa y estructuras subyacentes y senos frontales por placas. Producen resorción ósea y periostitis, pudiendo destruir la  orbita, tabique y plano nasal  llegando incluso hasta el cerebro. Los síntomas que observamos en nuestra mascota son rinorrea mucopurulenta abundante y dolor nasal, despigmentación de plano nasal por debajo de la narina, rinorrea hemorrágica intermitente. Puede presentarse de forma unilateral y ocasionalmente bilateral, siendo el curso de la enfermedad muy prolongado. Se realizan para su diagnóstico rinoscopia, radiografía y cultivo DTM, siendo necesario en casos más avanzados TAC o RM, para poder ver el alcance de los daños.

 

 

 

 

 

 

En el caso de tumores intranasales como el adenocarcinoma, fibrosarcoma, cobdrosarcoma, osteosarcoma y carcinoma epidermoide o Polipos nasales, es importante el diagnóstico diferencial para conocer la benignidad o malignidad del proceso. En cualquier caso , el diagnóstico se realiza por RX, TAC, RM o rinoscopia, siendo necesaria la extracción de una biopsia para su diagnóstico e identificación. Los síntomas que vamos a observar en nuestra mascota es una dificultad respiratoria por obstrucción de las vías aéreas superiores.

Cuando el proceso es neoplásico o de cuerpo extraño y no es accesible desde los cornetes, realizamos una técnica quirúrgica para resolverlo. Actualmente se usa un abordaje quirúrgico por el surco gingivolabial que ofrece muy buenas perspectivas por la ausencia de suturas externas y por la no necesidad de trepanar el hueso de la nariz.

Llegar a la raíz del problema es la solución definitiva para tu mascota, por eso en la clínica veterinaria María J.Cabeza en León, contamos con los mejores especialistas en medicina interna que estarán encantados de estudiar tu caso.

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