SAN FRANCISCO DE ASIS PATRON DE LOS ANIMALES

El 4 de octubre se conmemora a San Francisco de Asís, patrón de los veterinarios y de los animales.  Los que somos amantes de los animales promovemos hoy, más que nunca, el respeto hacia ellos y hacia el medio ambiente.

Giovanni di Pietro Bernardone (Asís, actual Italia, 1182 – id., 1226) hijo de un rico mercader, pasó de vivir en una familia acomodada a someterse a la más estricta pobreza y observancia de los Evangelios. Su consagración a la pobreza, la caridad y el carisma de este santo le llevó a una vida austera y de amor a la naturaleza que ha llegado hasta nuestros días.

Con una vida religiosa simple y austera San Francisco de Asís ya predicaba en los siglos XII Y XIII el amor hacia los animales y el medio ambiente, su devoción a los animales como criaturas de Dios fue el motivo por el que fue elegido patrón de los veterinarios.

Además, este santo es también el patrono de los forestales y de los movimientos ecologistas que ponen su esfuerzo en el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente.

Existen en todo el mundo cristiano infinidad de altares e iglesias dedicados a él y sus palabras definen a la perfección lo que el amor por los animales y por la naturaleza ha significado y significa para muchas personas:

“Dios creó a todas las criaturas con amor y bondad, grandes, pequeñas, con forma humana o animal todos son hijos del Padre y fue tan perfecto en su creación que dio a cada uno su propio entorno y a sus animales un hogar lleno de arroyos, árboles y prados hermosos como el propio paraíso. Aquellos hombres capaces de irrumpir con la voluntad de Dios y arrebatar de la madre tierra a sus animales estarán cometiendo un gran error y siempre serán juzgados por aquellos que sí respetan la creación divina de Dios tal y como él la creo.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Podemos seguir estos principios y cuidar la naturaleza y a los seres que en ella habitan de muchas formas. Mediante pequeños gestos como el reciclado, el cuidado de nuestras mascotas, el ahorro del agua, el uso de energías limpias o el apoyo a las asociaciones protectoras de animales y del medio ambiente se pueden lograr muchas cosas.

San Francisco de Asís fue un cura de la iglesia Católica Romana que nació en Italia a principios de la década de 1180. Después de su muerte en 1226, el Papa Gregorio IX lo canonizó y lo convirtió en el Santo Patrón de Italia. Años después, San Francisco de Asís se convirtió en el patrón de los animales y de la naturaleza y en 1979, el Papa Juan Pablo II lo nombró Santo Patrón de la Ecología.

San Francisco de Asís siempre tuvo gran cuidado y amor por la naturaleza y los animales. Entre sus enseñanzas estaba que Dios creó el mundo y a todas las criaturas y era el deber del hombre proteger y disfrutar lo que Dios había creado.

Cuenta una leyenda que estaba San Francisco de Asis viajando con otros compañeros, cuando llegaron a un lugar donde había muchos pájaros en los árboles a la orilla del camino. San Francisco le pidió a sus amigos que lo esperaran mientras iba a rezar con sus hermanas las aves. Las aves lo rodearon y se quedaron ahí cautivadas por su voz. Por eso la imagen de este Santo siempre lo retrata con uno o varios pájaros acompañándolo.

 

 

 

 

 

 

 

Otra de las leyendas sobre este Santo cuenta que en la ciudad de Gubbio, donde el santo vivió durante algunos años, la gente le tenía mucho miedo a un lobo que rodeaba la zona atacando a otros animales e incluso a la gente del pueblo. San Francisco, a diferencia de la demás gente del pueblo, tuvo compasión por este lobo por lo que decidió irlo a buscar a las montañas. Cuando lo encontró, se acercó a él y le ordenó que no le hiciera daño ni a él ni a nadie más. El lobo, que estaba gruñendo y enseñando los dientes, cerro el hocico y se acostó a los pies del santo. El santo habló con el lobo para explicarle que la gente del pueblo le tenía mucho miedo pero que él estaba ahí para hacer las paces. Entonces el lobo lo siguió hasta el pueblo y entraron juntos mientras toda la gente los miraba sorprendida. Fue ahí, en el centro del pueblo donde hizo un pacto con el lobo. El lobo ya no podría atacar animales o personas del pueblo y a cambio, la gente del pueblo lo alimentaría. Y así fue.

En la clínica veterinaria María J.Cabeza queremos sumarnos a esta bonita festividad y como todos los años os invitamos a que paséis por la clínica veterinaria a visitarnos para celebrarlo. No faltarán unas galletitas para nuestros amigos los animales!!