SARNA EN NUESTROS PERROS Y GATOS: CAUSAS, RIESGOS Y COMO TRATARLA

La sarna es una enfermedad muy frecuente en los animales domésticos, que puede ser sufrida por perros o gatos. Si bien existen distintos tipos de sarna, todas son causadas por ácaros, que son parásitos diminutos que se instalan en la piel de nuestras mascotas, causándoles inflamación, dolor y comezón intensa, dejando la piel muy sensible.

Nuestras mascotas comienzan a manifestar un comportamiento inusual, rascándose con frecuencia las zonas afectadas del cuerpo, las cuales tienden a irritarse y romperse con facilidad. Debido a que los parásitos tienen un desarrollo rápido, las lesiones suelen crecer con facilidad, se inflaman, enrojecen y causan pérdida del pelo. En algunos casos extremos pueden producir secreciones o despedir un olor rancio.

Ésta enfermedad cutánea suele producirse por el contacto directo con algún animal portador, aunque en algunos casos la genética influye, ya que ciertas razas de gatos o perros tienen una piel más sensible y por tanto son más propensos a contagiarse con sarna. También es común que aparezca en animales con sistema inmunológico débil, así que si nuestra mascota está saliendo de alguna enfermedad o se encuentra débil debemos tener especial cuidado.

¿Qué hacer si nuestra mascota tiene sarna?

Si comenzamos a sospechar que  nuestra mascota pudiera tener sarna, lo primero que debemos hacer es llevarla al veterinario.

Si bien es una enfermedad común, es importante diagnosticarla en las etapas más tempranas, a fin de evitar que la salud de nuestra mascota empeore o que los ácaros se transmitan a algún miembro de la familia, pues algunos tipos de sarna son contagiosos para los humanos. Este parásito invasor no es por sí mismo mortal, aunque el constante picor que produce lleva a los animales a rascarse constantemente, lo que produce heridas en la piel difíciles de cerrar y, por tanto, los hace propensos a contagiarse de bacterias que sí podrían hacer que desarrollen enfermedades más peligrosas.

 

Tratamiento o remedios

Una vez confirmado el diagnóstico de la sarna, y después de que nuestro veterinario determine cuál es el tipo de ácaro que ataca a nuestro animal, se iniciará un tratamiento para su eliminación, siempre recomendado por el médico.

El método a seguir dependerá del animal, su raza, su estado de salud y lo avanzada que esté la enfermedad. En general suele ser similar tanto para perros como para gatos.

Siguiendo las indicaciones del veterinario, nuestra mascota se librará de la sarna en poco tiempo. Pero no olvide que es importante limpiar adecuadamente la casa así como las cobijas, juguetes y cama de nuestra mascota para eliminar cualquier rastro del parásito;  sino se volverá a contagiar.