SINDROME UROLOGICO FELINO

El síndrome urológico felino o enfermedad del tracto urinario inferior en gatos, es un término genérico que engloba varios tipos de problemas, como infecciones, inflamaciones y otros transtornos que afectan al tracto urinario de nuestras mascotas.

Tradicionalmente se creía que esta patología tenía su origen más habitual, por la presencia de cálculos urinarios que suelen ser de estruvita o de oxalato cálcico los más frecuentes. De ahí la gran proliferación en dietas comerciales enfocadas a la disolución de estos cristales y conseguir así menos recurrencia en los episodios de esta enfermedad.

Estudios recientes, han demostrado que la causa más habitual en el 65% de los gatos menores de 10 años es que estos problemas se deben a una cistitis idiopática felina, un cuadro complejo en el que interaccionan la vejiga del felino, el sistema nervioso central y otros factores externos.

Ahora se sabe que en la mayoría de los casos estos cristales se forman como resultado de las infecciones secundarias a esta cistitis idiopática, que es realmente la causa del problema. Esto no exime de seguir alimentando a los gatos (sobre todo castrados) con este tipo de dietas, que reducen la concentración de minerales que dan lugar a cálculos y nos ayudan mucho al manejo multimodal de esta enfermedad y el de muchas otras que se dan tanto en perros como en gatos.

 

 

 

 

 

 

 

La dieta pues, es uno de los puntos más importantes en el manejo de la cistitis idiopática felina, incluso ya tenéis en nuestra clínica veterinaria dietas específicas con L-triptófano y ácidos grasos omega-6 para ayudar a controlar el estrés y reducir el malestar.

Existen otros productos y nutraceuticos muy novedosos en el mercado que ayudan a restablecer y bajar la inflamación de la pared vesical de los felinos, siendo muy útiles en el manejo de la cistitis idiopática felina.

Los gatos que tienen más probabilidad de sufrir cistitis idiopática felina con o sin obstrucción, son gatos sedentarios, castrados,  alimentados con dietas secas o que viven en casa con más gatos. Todos estos factores pueden llevar a un estado de estrés y obesidad, que son dos de los factores que más predisponen a padecer esta enfermedad. La capa interna de la vejiga de los gatos tiene una barrera especial de protección contra las infecciones, en el caso de los gatos con cistitis idiopática felina la concentración de de ciertas sustancias que forman parte de esta capa protectora disminuyen, lo cual provoca que la pared de la vejiga sea más permeable a las infecciones, causando dolor e inflamación recurrentes.

Ese malestar o ansiedad hace que los gatos se estresen mucho más, por lo que la inflamación se agudiza y esto provoca un cuadro cíclico muy complejo, del que es muy difícil salir.

Esta semana hemos tenido una urgencia de obstrucción urinaria con Toni, un gato Persa macho castrado de 9 años, diagnosticado de cistitis idiopática y en tratamiento desde hace 3 años. Anteriormente había tenido alguna leve obstrucción e infección, pero sin complicaciones, pues es un gato muy cuidado y controlado.

Se recibe a Toni con mucho dolor, vocalizando y con taquicardia. Dado el estado general y comprometido del paciente a nivel cardiovascular se decide una sedación y analgesia para tranquilizar al animal y evitar su sufrimiento. Todo en nuestra sala especial para felinos con feromonas y ambiente adecuado, para reducir al máximo el estrés de su manejo y que podrían resultar fatales en esta situación.

Se realizan pruebas laboratoriales y radiología, para confirmar una severa obstrucción urinaria, con desplazamiento de asas intestinales y aumento considerable de la vejiga que podemos apreciar en la imagen digital.

Posteriormente a la sedación se realiza un bloqueo locorregional con epidural, para inmovilizar la zona y proceder al sondaje vesical. Se observa a la extracción una gran cantidad de orina con elevada hematuria e infección. Posteriormente se fija la sonda que se mantendrá 3 días y se pauta una antibiótico con dieta húmeda durante 3 semanas.

En esta ocasión con Toni hemos tenido suerte ya que no hay afectación renal, pero una demora en este tipo de urgencias, puede llegar a ser mortal si no se tratan a tiempo.

http://mariacabeza.com/servicios-de-emergencias/

Para saber si nuestro gat@ tiene un transtorno urinario, debemos fijarnos si orina fuera de la bandeja, intenta orinar con frecuencia, tiene sangre en orina u observamos que tiene dificultad o dolor al orinar. Las mascotas con sobrepeso o de ciertas razas como los Persas, son más propensos a padecer este tipo de problemas. También si tu gato bebe poca agua o está estresado tiene más riesgo de padecer un transtorno urinario.

 

Somos clínica amigable con los gatos, por lo que todas nuestras instalaciones cuentan con los últimos avances en medicina y cuidado felino. Tanto para el tratamiento y pruebas, como si es necesaria hospitalización; todo se hace en las mejores condiciones para nuestros pacientes.

Cistitis idiopática felina. https://vimeo.com/107320259

Consejos para reducir el estrés felino.

http://www.hillspet.es/es-es/urinary-health/relieve-stress.html