TUMORES DE PIEL EN NUESTRAS MASCOTAS

Son el grupo de tumores más habituales en nuestros perros y gatos y pueden tener su origen en los diferentes tipos de células que tenemos en la piel de nuestras mascotas o bien raramente por metástasis de tumores que se encuentran en otras localizaciones.

La piel es el órgano de mayor tamaño del cuerpo de un animal y se divide en tres capas: la epidermis, la dermis y la hipodermis.  La epidermis es la capa más externa que se renueva cada 21 días  y está formada por células epiteliales ricas en queratina que actúan a modo de barrera protectora.  La dermis es la zona más gruesa en la que se encuentran todos los vasos y nervios, junto con los folículos, pelos y glándulas sudoríparas y sebáceas. La hipodermis sería la zona más interna de la piel o zona subcutánea compuesta mayormente por tejido graso.

Debemos tener en cuenta que a parte de los tumores  cutáneos  considerados neoplasias y de los que os vamos a hablar en este post,  existen una gran diversidad de lesiones tumorales cutáneas no neoplásica como son los quistes cutáneos, los xantomas o calcinosis cutis principalmente, que también son habituales y debemos tener en cuenta a la hora de un diagnóstico diferencial. Como norma general esta lesiones se suelen presentar más habitualmente a partir de los 6 años de edad y existe predisposición racial para cada una de ellas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TUMORES DE CELULAS EPITELIALES:

Se forman a partir de células epiteliales siendo los más habituales:

-PAPILOMA:

Tumor benigno con probable origen vírico. Puede presentarse de forma simple o múltiple y suele ser pedunculado y con múltiples lóbulos a modo de coliflor. En algunos casos puede mutar a un carcinoma maligno de células escamosas. Frecuente en perros cachorros o inmunodeprimidos y muy raro en gatos.

-CARCINOMA DE CELULAS ESCAMOSAS:

Es un tumor de piel maligno, con un origen desconocido, asociándose en algunos casos a la exposición a luz ultravioleta en gatos de pelo blanco y en perros como dálmatas de vida exterior o bien con despigmentación nasal  asociada a enfermedades inmunomediadas como el Lupus u otras enfermedades despigmentantes. Suelen aparecer solitarios en el perro con diferentes localizaciones y en el gato con frecuencia se dan en la zona facial con gran crecimiento y ulceración.

Una variedad de este tumor es el carcinoma del lecho subungueal con predisposición en perros de pelo negro como los Schnauzer, caniches o labradores y que se puede confudir fácilmente con enfermedades más usuales de las uñas como piodermas.

Para ello siempre es necesario en todo crecimiento anómalo o bulto que encontremos en la piel de nuestras mascotas, acudir cuanto antes a la clínica veterinaria para la realización de un diagnóstico y estudio citológico que nos permita saber que tipo de células están implicadas en ese proceso y si nos debemos preocupar.

Otros tumores de piel frecuentes son el epitelioma intracutáneo cornificante, basalioma, trichoepitelioma  y tumores asociados a  las glándulas sebáceas todos ellos benignos.

 

 

 

 

 

 

 

TUMORES DE CELULAS MESENQUIMATOSAS:

Se forman a partir de células madre mesenquimáticas que son células primitivas a partir de las cuales se forman otros tejidos.

- FIBROSARCOMA:

Es un tumor maligno presente tanto en perros como en gatos. Se  puede presentar de dos formas: Solitarios en extremidades y tronco de perros y gatos mayores, con gran invasión y ulceración. O bien de presentación múltiple en gatos jóvenes positivos a FeLV.

- LIPOMA:

Se localizan en la zona subcutánea y son de comportamiento benigno. Pueden presentarse solitarios o múltiples, frecuentemente en tórax, abdomen y extremidades. Frecuentes en perros y muy raros en gatos.

- MASTOCITOMA:

Presentación y localización variables. En el perro aparecen en el tronco, zona perineal y extremidades y en el gato en la cabeza y cuello con alta variedad en la presentación en forma de úlceras, placas elevadas, pápulas y nódulos pequeños, etc. Pueden provocar afectación sistémica por la liberación de histamina [úlceras gastroduodenales] y serotonina (coagulopatía). Son neoplasias que se pueden comportar de forma benigna (frecuente en gatos) o maligna (30% casos en perros especialmente en localización digital, perineal, escroto y prepucio). Los mastocitomas pueden clasificarse anatomopatológicamente en tres grados según el nivel de diferenciación celular y clínicamente en cuatro estadios que nos sugieren el tratamiento y pronóstico adecuado. Otras neoplasias mesenquimatosas son: fibroma (benigno), papiloma fibrovascular (benigno), sarcomas (malignos), schwanoma (benigno/maligno), hemangiona/sarcoma, hemangiopericitoma (maligno localmente) y algunos otros. Frecuente en el perro y en el gato de etiología desconocida.

 

 

 

 

 

 

TUMORES LINFOHISTIOCITICOS:

Se forman a partir de células dendríticas dérmicas encargadas de la respuesta inmune de nuestras mascotas.

- HISTIOCITOMA:

De origen desconocido y muy frecuentes en el perro.  Suelen aparecer solitarios, pequeños, con un patrón inflamatorio y localizados a nivel facial, auricular o en las extremidades.

- LINFOSARCOMA CUTANEO:

Muy raro que solamente se vea afectada la piel tanto en perros como en gatos y tanto en afectación como en localización puede ser muy variable, con o sin sintomatología clínica. Se distinguen dos tipos de lifosarcomas cutáneos:  linfomas epiteliotrópicos (linfocitos T) y no epiteliotrópicos (linfocitos B).  El comportamiento en todas las variedades es maligno.

Otros tumores habituales de tipo benigno serían la histiocitosis cutánea y el plasmacitoma cutáneo,  y malignos como la histiocitosis sistémica y el histiocitoma fibroso maligno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MELANOMAS:

Estos tumores se forman a partir de las células melanocíticas responsables de la pigmentación normal de la piel de nuestras mascotas.

Es una neoplasia frecuente en el perro y rara en el gato y de origen desconocido. Al igual que el carcinoma de células escamosas es probable su asociación con la exposición a los rayos UVA. En los perros normalmente aparece solitario en la cara, tronco, escroto y patas, siendo en gatos más habitual encontrarlo en la cabeza y el pabellón auricular. En el gato suelen ser malignos y en el perro los de localización oral, mucocutánea, digital y escroto también.

El tratamiento indicado para la mayoría de estos tumores de piel, consiste en la resección quirúrgica de la masa o masas tumorales con amplios márgenes y posterior envio para su estudio e informe de Anatomía Patológica.

Tras la cirugía e informe del anatomopatólogo, podremos informar al propietario de si el pronóstico tras la intervención es bueno o reservado y la evolución y posibilidades de tratamiento en cada caso.

En la clínica veterinaria María J. Cabeza en León,  la prevención es fundamental para todos nuestros protocolos de actuación, más si cabe en el tema que nos ocupa, pues la clave en oncología es la detección precoz del proceso.

Para nosotros, la mayor probabilidad de éxito reside en identificar lesiones pre-cancerosas y factores de riesgo, de ahí la importancia de los chequeos geriátricos, las revisiones periódicas y la implicación de los dueños de nuestros pacientes en acudir a la consulta cuando adviertan síntomas anormales en su mascota.

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