TUMORES DE UTERO EN PERRAS NO ESTERILIZADAS

Los tumores de útero no son neoplasias habituales que veamos en consulta tanto en perras como en gatas.  Entre ellos los más importantes son los leiomiomas que suponen el 85% de los tumores de útero y que son benignos. Por suerte, solo el otro 15%, desarrolla la forma maligna de este tumor en forma de leiomiosarcomas (en perras)  y los adenocarcinomas (en las gatas).

Por tanto debemos recordar que los tumores uterinos en perras, suelen ser benignos y son raros los casos de tumores uterinos malignos. Suelen afectar a perras de mediana edad o mayores y que no han sido esterilizadas. El origen de estos tumores está en el músculo liso del útero y en los tejidos epiteliales, es decir, los tejidos que recubren las cavidades y los órganos internos.

Son tumores que pasan desapercibidos y que se desarrollan de forma silenciosa y sin apenas sintomatología asociada en nuestra mascota. En algunos casos podemos observar flujo vaginal anormal  y si su tamaño es muy importante incontinencia urinaria, por producir sintomatología de masa abdominal con compresión sobre el recto o sobre el tracto urinario. También es habitual que la presencia de una neoplasia de útero o de cérvix  provoque una piómetra y se diagnostique por la sintomatología asociada, o ser un hallazgo casual en una ovariohisterectomía rutinaria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el caso de los tumores malignos avanzados en perras y sobre todo en los adenocarcinomas uterinos felinos, los síntomas pueden ser mucho más severos, presentando la perra o gata afectada, flujos hemorrágicos, purulentos, fiebre, observaremos que bebe mucha agua y orina mucho. En todos estos casos debemos acudir lo antes posible al veterinario pues nuestra mascota corre grave peligro. Puede también ser un hallazgo casual en pruebas rutinarias como radiografías, ecografías o en el tratamiento de otras enfermedades.

En la clínica veterinaria María J. Cabeza, desde el momento en que se produce el hallazgo de la neoplasia, tratamos a nuestra mascota como una paciente oncológica.  Por tanto desde el primer momento realizamos un completo diagnóstico por imagen de tórax y abdomen de nuestra paciente, para estudiar la posible afectación y extensión de este tumor.

El tratamiento en todos los casos es quirúrgico mediante una ovariohisterectomía. En el caso de los leiomiomas es totalmente resolutiva y en el caso de los leiomiosarcomas suelen responder muy bien a la ovariohisterectomía porque suelen metastatizar muy tarde en su evolución. En el caso de los adenocarcinomas felinos uterinos, el tratamiento tiene que ser también quirúrgico, pero debe usarse siempre un tratamiento quimioterápico, ya que la evolución del tumor es mucho más agresiva y es fácil que se produzca metástasis.

Como en todo proceso de cirugía oncológica el tumor o tumores que se extirpan se envían posteriormente para un estudio anatomopatólogico de la biopsia, necesario para un diagnóstico y pronóstivo definitivos de nuestra paciente.

Las posibles infecciones uterinas como la piómetra y otras se tratarán como hemos explicado ya en otros capítulos de nuestra web. En el caso de que nuestro tumor fuese maligno, no se preocupe, en nuestra clínica veterinaria somos especialistas en evitar el dolor a nuestras mascotas. Se pautará en función del tipo y grado de tumor un tratamiento en el que se programarán  citas de seguimiento cada tres meses para verificar la diseminación del cáncer y ajustar el tratamiento según sea necesario. Antes de cada tratamiento de quimioterapia, realizamos  un análisis de sangre completo para conseguir unos resultados con las máximas garantías y en las mejores condiciones para nuestros pacientes.

 

 

 

 

 

 

Como hemos comentado anteriormente, por suerte la mayoría de los tumores de útero son benignos y la cirugía es resolutiva. El pronóstico por tanto en los leiomiomas es bueno  e incluso en los leiomiosarcomas suele ser bueno si no están muy avanzados, porque son lentos en su evolución y en el momento del diagnóstico es posible que no se hayan instaurado todavía las metástasis. Por el contrario, en el caso de los adenocarcinomas felinos el pronóstico es muy malo, porque en el momento del diagnóstico suele haber metástasis en diferentes órganos.

En la clínica veterinaria María J. Cabeza todo el equipo es consciente y  trabaja evitando siempre cualquier tipo de sufrimiento a nuestras mascotas, desde el primero al último acto clínico para conseguir la mayor calidad de vida de nuestros pequeños.

http://mariacabeza.com/la-clinica/filosofia-de-la-clinica/