UVEITIS CANINA Y FELINA

Las uveítis son enfermedades inflamatorias del ojo que afectan la “UVEA” (capa vascular del ojo) que está formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides.

Al inflamarse la “UVEA”, pueden afectarse otras estructuras cercanas, como son la córnea (queratitis), la esclera  (escleritis), el nervio óptico (neuritis), los vasos (vasculitis) y la retina (retinitis) y el vítreo (vitreitis).

Estas enfermedades inflamatorias son graves ya que pueden llevar a la ceguera del paciente si no son tratados a tiempo y en la forma adecuada. Por lo tanto, solamente un oftalmólogo veterinario especializado es quien debería hacer el tratamiento y el seguimiento del paciente.

¿Cuáles son las causas?

Muchas de estas inflamaciones se producen sin una causa específica y se llaman “uveítis idiopáticas”.  Pero también pueden ser producidas por:

•Infecciones (bacterias, virus, parásitos y hongos).

•Traumatismos oculares.

•Cirugías oculares.

•Enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoidea, etc).

•Procesos malignos (leucemias, linfomas, etc.).

•Otras.
Por tanto, debe realizarse un examen ocular completo y complementar el diagnóstico con el estado general del paciente, analítica sanguínea, diagnóstico por imagen, etc , pues las uveitis en muchos casos son secundarias a muchas otras patologías de base.


 

 

 

 

 

¿A quiénes afecta la enfermedad?

Las uveítis pueden producirse en animales  de cualquier edad. Sin embargo, las más frecuentes son las “uveítis anteriores”. En segundo lugar, tenemos las “uveítis posteriores” mucho menos habituales y cuya causa más frecuente es la toxoplasmosis que afecta desde recién nacidos hasta adultos mayores.

Los signos clínicos asociados con uveitis  anterior son el dolor, la disminución de la visión y los cambios en la apariencia del ojo.

El dolor ocular se manifiesta por inflamación de la conjuntiva, parpadeo y molestias en presencia de luz natural, es el signo más frecuente de uveitis. Se observa solamente con inflamación de la uvea anterior, pues la coroides y la retina carecen de fibras nerviosas aferentes. El grado de dolor asociado varía grandemente y parece depender del tipo de reacción inflamatoria y de su intensidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En los animales, la disminución de la visión, raramente es notada por los dueños, a menos que ésta sea bilateral y pronunciada.

La aparición brusca de ceguera en el perro es un problema de emergencia que puede ocurrir debido a un desprendimiento de la retina. La pérdida de visión es el único signo clínico de uveitis posterior, pudiendo serlo también en uveitis anteriores.

El cambio en la apariencia del ojo es el tercer signo clínico encontrado en la uveitis anterior, el cual puede ser causado por el edema corneal como se observa en el ‘ojo azul’ de la hepatitis canina.

Las uveítis son una enfermedad importante que puede llegar a complicarse si no se trata adecuadamente, el diagnóstico y tratamiento precoz puede ayudar en la resolución del proceso y evitar secuelas. Hay muchas causas de uveítis y las enfermedades sistémicas son una importante parte de ellas.

 

 

 

 

 

 

En la clínica veterinaria Maria J. Cabeza en León, somos especialistas en oftalmología canina y felina, si su mascota tiene alguno de los síntomas antes mencionados le recomendamos que acuda a consulta lo antes posible.